El Niño podría cambiar el invierno en Argentina: qué regiones serán las más afectadas
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El Servicio Meteorológico Nacional proyecta que el fenómeno de El Niño tiene un 60% de probabilidad de alterar el invierno en Argentina con más calor y lluvias.
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El fenómeno se fortalece en el Pacífico, previendo temperaturas superiores a lo normal en el noroeste y precipitaciones más abundantes en Buenos Aires, La Pampa y el Litoral.
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La consolidación de El Niño podría redefinir los patrones climáticos hacia la primavera, generando un invierno más benigno pero con desafíos por el aumento de lluvias.
El Niño en Argentina: el fenómeno que podría alterar el invierno de 2026 Infocampo
Las proyecciones climáticas para los próximos meses muestran un escenario diferente al que suele caracterizar al invierno argentino. Según el más reciente informe estacional del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), aumentan las probabilidades de temperaturas superiores a las habituales y de precipitaciones más abundantes en varias regiones del país.
Los especialistas vinculan estas tendencias con la evolución del fenómeno climático El Niño, que comienza a mostrar señales de fortalecimiento en el océano Pacífico y podría influir en las condiciones meteorológicas durante gran parte de la temporada invernal.
Qué se espera de El Niño en los próximos meses
De acuerdo con el monitoreo climático más reciente, existe actualmente una probabilidad del 60% de que se consolide un episodio de El Niño.
Los expertos señalan que el fenómeno todavía se encuentra en desarrollo, aunque las condiciones observadas tanto en el océano como en la atmósfera respaldan la posibilidad de que continúe intensificándose durante los próximos meses.
Si bien algunos análisis plantean que el evento podría fortalecerse hacia la primavera, los especialistas remarcan que aún es prematuro anticipar su intensidad definitiva. Por ahora, las primeras consecuencias ya comienzan a reflejarse en las proyecciones estacionales elaboradas para el invierno.
Un invierno con temperaturas por encima de lo normal
El informe del SMN indica que gran parte del territorio argentino tiene mayores probabilidades de registrar marcas térmicas superiores a los valores históricos para los meses de junio, julio y agosto.
Las chances más elevadas se concentran en el noroeste del país. Provincias como Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja y sectores del oeste de Salta presentan probabilidades de hasta el 55% de atravesar un trimestre más cálido de lo habitual.
También se observan porcentajes elevados en Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y otras regiones del norte argentino, donde la probabilidad oscila entre el 45% y el 50%.
Por su parte, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) muestra una tendencia más moderada, aunque igualmente favorable a temperaturas superiores a las normales para la época.
La principal excepción aparece en el este de la Patagonia, donde los valores previstos se mantienen dentro de los parámetros habituales para el invierno.
El pronóstico también anticipa más lluvias
Además del aumento de las temperaturas, el organismo meteorológico prevé una mayor frecuencia de precipitaciones en diversas zonas del país.
Las probabilidades más altas de lluvias por encima de los promedios históricos se concentran en la provincia de Buenos Aires y La Pampa, donde alcanzan el 50%.
Corrientes y Misiones también aparecen entre las regiones con tendencia a un trimestre más húmedo de lo habitual.
En tanto, distintas áreas de la Patagonia presentan probabilidades de entre el 40% y el 45% de registrar precipitaciones superiores a los valores normales para esta época del año.
Cómo podría impactar el fenómeno en Argentina
El Niño es una fase climática asociada al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Su influencia suele modificar los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas partes del mundo, incluida Sudamérica.
Aunque todavía resta seguir de cerca su evolución durante los próximos meses, las proyecciones actuales indican que el invierno argentino podría estar marcado por temperaturas más benignas y una mayor presencia de lluvias en amplias regiones del país.




















