05 Septiembre 2009
LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
En la esquina de Uruguay y el pasaje Bernardo de Irigoyen, hay desde hace tiempo una bocatormenta destruida. Esta constituye un peligro para los peatones, especialmente para los niños y las personas de edad. La autoridad debe reparar el imbornal y dejarlo en condiciones para que cumpla su función en la época de lluvias.




















