08 Septiembre 2009
LA GACETA / ANTONIO FERRONI
Desde hace mucho tiempo, el Palacio de los Deportes se deteriora. En 2008, el notable bailarín Julio Bocca suspendió su actuación como consecuencia de las goteras, puesto que el techo estaba roto. Hoy sigue así. Pero también el piso en su interior está roto. Resulta penoso que ese estadio, que podría ser recuperado y sumado a la actividad cultural, siga abandonado.




















