14 Junio 2012
FINAL. La relación se terminó para Bibi y Poldi. FOTO TOMADA DE TN.COM
KLAGENFURT, Austria.- Dos tortugas gigantes terminaron su romance de 115 años y, a pesar de los intentos de sus cuidadores, no hay forma posible de reconciliación. Es la historia de Bibi y Poldi, dos ejemplares de esta especie que llegaron al zoológico de esta ciudad hace 36 años, procedentes de Suiza. Los que siguen el día a día de los quelonios aseguran que fue Bibi quien tomó la decisión, y aunque han intentado de todo para ayudarlos, no hay vuelta atrás. Afrodisíacos y terapias de pareja eran parte del menú fallido. La jefa del zoológico, Helga Happ, reconoció que “es muy difícil que animales que cuentan con una dilatada convivencia en común a sus espaldas se separen, pero ya no se soportan más”.















