15 Junio 2012
COMO EN CASA. La viuda preparó el mausoleo para quedarse algunas noches junto a su difunto esposo. FOTO TOMADA DE MISIONESONLINE.NET
MISIONES.- Para muchos, la frase "hasta que la muerte los separe" es absoluta. Pronunciada en cada misa de matrimonio tras el esperado "sí, quiero", las parejas disfrutan de su vida de casados hasta el fin de sus días, sin saber cómo sigue todo después. Sin embargo, una mujer de 43 años pareció no entender muy bien lo que dicen los sacerdotes y decidió seguir con su esposo, incluso después de que la muerte los separe.
Se trata de Adriana Villarreal de Yede, quien cada dos meses viaja a la localidad misionera de 2 de Mayo para pasar las noches con su difunta pareja, al interior de un mausoleo preparado especialmente para su estadía. Según ella, lo hace porque ama demasiado a su marido.
Al interior de la cripta, Adriana se instaló con una cama, un equipo musical y una computadora con conexión a internet; para no quedar aislada del mundo exterior. Cuando visita el panteón pone musica local -la preferida de él- a bajo volumen y disfruta del tiempo junto a su extinta pareja. Al ser consultada por el portal "Misionesonline.net" sobre si tenía miedo, la mujer contestó que teme más a los vivos que a los muertos.
Villarreal de Yede reside actualmente en Buenos Aires, donde conoció a su esposo, Sergio Renee Yede. El hombre se suicidó en extrañas circunstancias cuando tenía 28 años. Cuenta además que decidió construir el mausoleo en Misiones porque su difunto esposo había vivido allí durante su niñez, y era su sueño volver a hacerlo. "Lo edifiqué con plata que me dejó él y que no quise utilizar en otra cosa", afirmó.
"A ustedes le conmovió la historia, para mi es algo normal, ahora me dicen que están en todos los diarios", dijo Andrea a un programa radial local, mientras disfruta de unas mini vacaciones en las Cataratas de Iguazú. "Yo lo hago desde hace dos años pero no era para que nadie se entere, es una cosa íntima", remató.
Quejas de los vecinos del cementerio
El día que la viuda llevó el cuerpo de su difunto marido hasta el mausoleo hubo una caravana con bocinazos y cohetes, que posteriormente siguió con un refrigerio frente al pantón donde descansarían los restos. Esto, molestó en primera instancia a los lugareños.
No obstante, no sería la única queja. Hubo llamadas a la Comisaría con reclamos por ruidos molestos desde el interior de la tumba, cuando la Villarreal se queda a dormir con su esposo.
Desde el municipio le habrían comunicado a la mujer que las visitas al campo santo son de 8 a 19. LA GACETA©
Se trata de Adriana Villarreal de Yede, quien cada dos meses viaja a la localidad misionera de 2 de Mayo para pasar las noches con su difunta pareja, al interior de un mausoleo preparado especialmente para su estadía. Según ella, lo hace porque ama demasiado a su marido.
Al interior de la cripta, Adriana se instaló con una cama, un equipo musical y una computadora con conexión a internet; para no quedar aislada del mundo exterior. Cuando visita el panteón pone musica local -la preferida de él- a bajo volumen y disfruta del tiempo junto a su extinta pareja. Al ser consultada por el portal "Misionesonline.net" sobre si tenía miedo, la mujer contestó que teme más a los vivos que a los muertos.
Villarreal de Yede reside actualmente en Buenos Aires, donde conoció a su esposo, Sergio Renee Yede. El hombre se suicidó en extrañas circunstancias cuando tenía 28 años. Cuenta además que decidió construir el mausoleo en Misiones porque su difunto esposo había vivido allí durante su niñez, y era su sueño volver a hacerlo. "Lo edifiqué con plata que me dejó él y que no quise utilizar en otra cosa", afirmó.
"A ustedes le conmovió la historia, para mi es algo normal, ahora me dicen que están en todos los diarios", dijo Andrea a un programa radial local, mientras disfruta de unas mini vacaciones en las Cataratas de Iguazú. "Yo lo hago desde hace dos años pero no era para que nadie se entere, es una cosa íntima", remató.
Quejas de los vecinos del cementerio
El día que la viuda llevó el cuerpo de su difunto marido hasta el mausoleo hubo una caravana con bocinazos y cohetes, que posteriormente siguió con un refrigerio frente al pantón donde descansarían los restos. Esto, molestó en primera instancia a los lugareños.
No obstante, no sería la única queja. Hubo llamadas a la Comisaría con reclamos por ruidos molestos desde el interior de la tumba, cuando la Villarreal se queda a dormir con su esposo.
Desde el municipio le habrían comunicado a la mujer que las visitas al campo santo son de 8 a 19. LA GACETA©















