Sainz, más vivo que nunca

“Intentaremos ganar todos los especiales de aquí a Valparaíso”, dijo el español.

UNA BELLA POSTAL. La puna salteña en todo su esplendor e inmensidad parece cobijar en sus brazos a la pequeñez del buggy que conduce el español Carlos Sainz, ganador del tramo de carrera de ayer. UNA BELLA POSTAL. La puna salteña en todo su esplendor e inmensidad parece cobijar en sus brazos a la pequeñez del buggy que conduce el español Carlos Sainz, ganador del tramo de carrera de ayer.
13 Enero 2014
Aunque en el clasificador general está lejos del líder “Nani” Roma, el español Carlos Sainz mantiene la fe intacta. “El Matador”, que no está tan moribundo como se pensó tras la durísima etapa que unió Chilecito con Tucumán, mostró signos vitales claros y fuertes en el especial Salta-Salta de 533 kilómetros. El Buggy SMG encontró un terreno propicio para sus prestaciones por lo que pudo abrochar la segunda victoria en el Dakar 2014.

“Estamos siguiendo al pie de la letra la estrategia que nos habíamos marcado hasta el final de la carrera: intentar ganar todos los especiales de aquí a Valparaíso”, sostuvo Sainz. Empezó de gran manera la épica misión que se trazó de adjudicarse las seis etapas que quedan.

“Ha ido todo genial”, apuntó el español que relegó al qatarí Nasser Al-Attiyah y al francés Stéphane Peterhansel. “El especial fue muy bueno para nosotros en un trazado muy rápido”, destacó el ganador de un total de 27 etapas en el rally más duro del planeta.

La fortuna también acompañó a Sainz, que sacó provecho de dos situaciones complicadas que sufrieron sus escoltas. A Al-Attiyah la navegación le jugó una mala pasada. “No estuve mucho tiempo en cabeza, porque poco después cometí un pequeño error de navegación en un cruce y seguí por la pista que no era. Perdí poco tiempo, así que la etapa no estuvo tan mal”, diagnosticó el qatarí.

“Monsiuer Dakar”, por su condición de abrepista, se vio obligado a levantar el pie del acelerador en más de una ocasión. “Nos hemos topado varias veces con rebaños de llamas y hemos tenido que clavar los frenos para abrir pista en sentido literal, yendo más lento hasta que se dispersaran. Las asustamos y no molestaron a los demás, pero hemos perdido mucho tiempo porque teníamos que bajar a 50 kilómetros y luego cuesta ponerse otra vez a 160”, describió Peterhansel.

Entre los autos con bandera argentina, el cordobés Federico Villagra sigue con el culto a la regularidad en su primer Dakar, mientras que Orlando Terranova, que está cuarto en la general, recibió 15 minutos de sanción. Villagra llegó sexto a más de 12 minutos de Sainz, mientras que “Orly” fue noveno, a 18 del ganador.

Terranova fue sancionado ya que se lo acusó de una conducta antideportiva sobre la cual todavía no se emitió un comunicado oficial, pero todo indica que el mendocino rozó a una moto que estaba detenida por problemas mecánicos, mientras el piloto solicitaba auxilio.

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