19 Marzo 2014
Una patada sirvió para interrumpir el robo
Un guardia de seguridad del “Golf Country Club” noqueó a un asaltante y puso en fuga a otros cuatro que se llevaron $ 50.000 Ayer a la madrugada los ladrones ingresaron a la casa de uno de los vecinos del barrio privado tras romper una tela metálica. Realizaron disparos cuando huían
LA ZONA. Los ladrones cortaron la tela metálica del “country” e ingresaron al fondo de la vivienda de Martín Méndez, al que le llevaron $ 50.000. la gaceta / foto de diego araoz
Un empleado de una empresa de seguridad privada logró interrumpir un asalto en un country de Yerba Buena, pese a que los delincuentes consiguieron apoderarse de un botín de $ 50.000 y huir.
Según fuentes policiales, a las 3.20 el guardia de la empresa “Status”, Mario Acosta, estaba realizando un recorrido de rutina en los predios del “Golf Country Club”. LA GACETA pudo constatar que la vivienda de Martín Méndez, víctima del asalto, colinda con una plazoleta situada afuera del barrio sobre calle San Martín.
El guardia observó que un sector de la tela metálica estaba destruido. Entonces tomó el handy y le avisó el jefe de guardia que “había un corte” e inspeccionó un poco más el lugar, contó una fuente de la empresa de seguridad.
Según el relato que aportó Acosta a la Policía, uno de los ladrones que estaba haciendo de “campana” salió al encuentro y se trenzaron en lucha. El guardia, que no estaba armado pero es experto en artes marciales, le aplicó una patada en el mentón al delincuente y lo tiró al piso. “¡Nos han volteado!”, comenzó a gritar en ese momento el asaltante. Sus alaridos alertaron a los otros cuatro delincuentes que todavía estaban dentro de la vivienda, de acuerdo a la información que proporcionó la fuente consultada.
Los asaltantes huyeron de la casa, arrastraron al cómplice noqueado y salieron hacia la calle San Martín por el hueco que habían hecho. Según contó el vigilante “héroe” a la Policía, desde afuera comenzaron a realizar disparos.
Al parecer tres ladrones más los esperaban en una calle diagonal a bordo de una camioneta Ford Ranger negra y en un Volkswagen Bora o Vento de color claro. Los disparos habrían sido realizados desde la caja de la camioneta donde estaba apostado uno de los delincuentes.
Según pudo observar el guardia, la camioneta emprendió la huida hacia el sur y el auto hacia el norte.
El asalto
Eran las 2.50. Los ladrones ingresaron a la casa por una ventana y allí sorprendieron a Méndez, su mujer y sus tres hijos, detalló una fuente policial. Para no levantar sospechas, no encendieron ninguna luz de la casa y se habrían manejado con linternas, agregó la Policía.
Durante los 30 minutos que duró el atraco, luego de reducir a los dueños de casa, llenaron dos mochilas con unos $ 100.000. También apilaron en un rincón electrodomésticos, un televisor y una notebook.
Pero cuando el guardia se percató del hecho, los ladrones sólo alcanzaron a levantar una mochila con $ 50.000, habría comentado Méndez a la Policía. Otra fuente investigativa consultada indicó que la víctima se dedicaría a la compra y venta de autos.
Preocupación
“A pesar de toda la tarea de inteligencia y las detenciones que logramos, siguen cometiendo asaltos bandas que serían integradas por tucumanos y ladrones de otras provincias”, se lamentó un oficial superior de la Dirección General de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos. “Sin dudas, hubo una planificación previa y contaron con muy buena información”, agregó la fuente.
El “Golf Country Club” abarca una zona de 900 metros por 800. Cuenta con unas 200 casas y está habitado por unas 1.000 personas, según estimó la Policía. La empresa de seguridad privada apostó en el lugar a seis empleados, ubicados en la portería y en la seguridad interna. La víctima habría comentado a los investigadores que algunos de los ladrones tenían tonada porteña. En cambio, el guardia de seguridad habría indicado que el ladrón con el que peleó era tucumano.
Inseguridad: “¿y las cámaras dónde están?”.- El concejal Mariano Campero envió un comunicado a la redacción de LA GACETA, en el que relata que hace unos días se dirigió al Centro de Monitoreo del Municipio, con el objetivo de comprobar el funcionamiento de las cámaras de seguridad. “Me dijeron que de las 30 cámaras instaladas, sólo funcionan 20. De ese total, hay dos que no pueden grabar imágenes y otras dos que no pueden moverse”, escribió el opositor. “También me contaron que no tienen línea de teléfono fijo de salida, por lo que no pueden comunicar la existencia de un delito”, concluye Campero.
Movida en Facebook.- En el grupo de Facebook denominado Vecinos de Yerba Buena Autoconvocados por la Seguridad, que tiene 138 miembros, uno de sus participantes escribió: “a esta altura, aquí nadie está exento de ser víctima de un hecho delictivo: ni el que vive en un country ni el que vive en un barrio”. La agrupación se conformó el año pasado, y a través de ella se convocaron a las marchas que se efectuaban los jueves, en reclamo de seguridad.
Motoarrebatos cerca de un shopping.- El domingo, en la zona del Shopping de Yerba Buena, un joven fue asaltado por un hombre que se movilizaba en una motocicleta. De acuerdo a la denuncia policial, la víctima caminaba por la vereda cerca de la medianoche, cuando fue abordada por el sujeto, que estaba armado. El asaltante lo apuntó, le quitó el celular y escapó en el rodado.
Según fuentes policiales, a las 3.20 el guardia de la empresa “Status”, Mario Acosta, estaba realizando un recorrido de rutina en los predios del “Golf Country Club”. LA GACETA pudo constatar que la vivienda de Martín Méndez, víctima del asalto, colinda con una plazoleta situada afuera del barrio sobre calle San Martín.
El guardia observó que un sector de la tela metálica estaba destruido. Entonces tomó el handy y le avisó el jefe de guardia que “había un corte” e inspeccionó un poco más el lugar, contó una fuente de la empresa de seguridad.
Según el relato que aportó Acosta a la Policía, uno de los ladrones que estaba haciendo de “campana” salió al encuentro y se trenzaron en lucha. El guardia, que no estaba armado pero es experto en artes marciales, le aplicó una patada en el mentón al delincuente y lo tiró al piso. “¡Nos han volteado!”, comenzó a gritar en ese momento el asaltante. Sus alaridos alertaron a los otros cuatro delincuentes que todavía estaban dentro de la vivienda, de acuerdo a la información que proporcionó la fuente consultada.
Los asaltantes huyeron de la casa, arrastraron al cómplice noqueado y salieron hacia la calle San Martín por el hueco que habían hecho. Según contó el vigilante “héroe” a la Policía, desde afuera comenzaron a realizar disparos.
Al parecer tres ladrones más los esperaban en una calle diagonal a bordo de una camioneta Ford Ranger negra y en un Volkswagen Bora o Vento de color claro. Los disparos habrían sido realizados desde la caja de la camioneta donde estaba apostado uno de los delincuentes.
Según pudo observar el guardia, la camioneta emprendió la huida hacia el sur y el auto hacia el norte.
El asalto
Eran las 2.50. Los ladrones ingresaron a la casa por una ventana y allí sorprendieron a Méndez, su mujer y sus tres hijos, detalló una fuente policial. Para no levantar sospechas, no encendieron ninguna luz de la casa y se habrían manejado con linternas, agregó la Policía.
Durante los 30 minutos que duró el atraco, luego de reducir a los dueños de casa, llenaron dos mochilas con unos $ 100.000. También apilaron en un rincón electrodomésticos, un televisor y una notebook.
Pero cuando el guardia se percató del hecho, los ladrones sólo alcanzaron a levantar una mochila con $ 50.000, habría comentado Méndez a la Policía. Otra fuente investigativa consultada indicó que la víctima se dedicaría a la compra y venta de autos.
Preocupación
“A pesar de toda la tarea de inteligencia y las detenciones que logramos, siguen cometiendo asaltos bandas que serían integradas por tucumanos y ladrones de otras provincias”, se lamentó un oficial superior de la Dirección General de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos. “Sin dudas, hubo una planificación previa y contaron con muy buena información”, agregó la fuente.
El “Golf Country Club” abarca una zona de 900 metros por 800. Cuenta con unas 200 casas y está habitado por unas 1.000 personas, según estimó la Policía. La empresa de seguridad privada apostó en el lugar a seis empleados, ubicados en la portería y en la seguridad interna. La víctima habría comentado a los investigadores que algunos de los ladrones tenían tonada porteña. En cambio, el guardia de seguridad habría indicado que el ladrón con el que peleó era tucumano.
Inseguridad: “¿y las cámaras dónde están?”.- El concejal Mariano Campero envió un comunicado a la redacción de LA GACETA, en el que relata que hace unos días se dirigió al Centro de Monitoreo del Municipio, con el objetivo de comprobar el funcionamiento de las cámaras de seguridad. “Me dijeron que de las 30 cámaras instaladas, sólo funcionan 20. De ese total, hay dos que no pueden grabar imágenes y otras dos que no pueden moverse”, escribió el opositor. “También me contaron que no tienen línea de teléfono fijo de salida, por lo que no pueden comunicar la existencia de un delito”, concluye Campero.
Movida en Facebook.- En el grupo de Facebook denominado Vecinos de Yerba Buena Autoconvocados por la Seguridad, que tiene 138 miembros, uno de sus participantes escribió: “a esta altura, aquí nadie está exento de ser víctima de un hecho delictivo: ni el que vive en un country ni el que vive en un barrio”. La agrupación se conformó el año pasado, y a través de ella se convocaron a las marchas que se efectuaban los jueves, en reclamo de seguridad.
Motoarrebatos cerca de un shopping.- El domingo, en la zona del Shopping de Yerba Buena, un joven fue asaltado por un hombre que se movilizaba en una motocicleta. De acuerdo a la denuncia policial, la víctima caminaba por la vereda cerca de la medianoche, cuando fue abordada por el sujeto, que estaba armado. El asaltante lo apuntó, le quitó el celular y escapó en el rodado.




















