Basta de psicólogos

Para Fernandinho, Brasil no debe volver a mostrar endeblez emocional

LOS HOMBRES NO LLORAN. Fernandinho propuso menos lágrimas y más fuerza. LOS HOMBRES NO LLORAN. Fernandinho propuso menos lágrimas y más fuerza.
02 Julio 2014

Por Pedro Fonseca, Reuter

Es el momento que Brasil lleva 64 años esperando: el de la revancha. Una vez más, todos los caminos llevan al Maracaná, donde el scratch quiere -y necesita- llegar. Incluso después de más de medio siglo, los fantasmas del Maracanazo siguen sin ser exorcizados. Precisamente por eso, la presión es demasiado grande: sólo el hexacampeonato los dejará en el olvido y salvará a la “verdeamarelha” de la hoguera popular.

Las escenas de llanto del capitán Thiago Silva, del arquero Julio Cesar y del delantero Neymar, entre otros, antes y después de la victoria por penales contra Chile, además del pedido de Silva de no patear el penal por falta de confianza, pusieron en tela de juicio el factor psicológico de los jugadores.

Por ello, el mediocampista Fernandiho enfatizó en la necesidad de que la selección brasileña logre llevar a la cancha su favoritismo del Mundial y no preocuparse más de la parte emocional. El peso de ser los anfitriones y lograr un título en casa en el primer Mundial organizado en Brasil desde 1950 parece pesar sobre los hombros de la selección.

Pero Fernandinho insistió en que la selección ya hizo lo que tenía que hacer en la parte emocional y que ahora son los propios jugadores los que deben conversar entre sí para que el equipo traduzca en el campo el favoritismo que gozaba desde el inicio del torneo, algo que no ha conseguido hasta ahora.

“Este no es el momento de trabajar más en la parte emocional, todo el mundo es consciente de lo que tenemos que hacer. Lo que importa ahora es mostrar dentro del campo por qué estamos aquí”, afirmó el volante de Manchester City en conferencia de prensa.

“Las charlas con los psicólogos fueron muy buenas, ahora son las conversaciones entre atletas, jugadores (...) La charla entre los jugadores puede cambiar las cosas de aquí en adelante”, agregó.

Desde el inicio de la preparación para el Mundial, algunos jugadores, como Thiago Silva, reconocieron que sienten una presión extra por jugar en casa y debido al Maracanazo de 1950, cuando Brasil fue derrotado por Uruguay en la final.

El técnico Luiz Felipe Scolari llevó psicólogos a la concentración del equipo para hacer un perfil de cada jugador y así ayudarlos en la parte emocional.

El clima de tensión en el partido contra Chile, sin embargo, derrumbó a muchos jugadores. Tras llorar bastante antes de la tanda de penales, Thiago Silva pidió al técnico no patear porque “no estaba seguro”.

Fernandinho garantizó que el equipo está emocionalmente “tranquilo” y pidió enfocarse en el próximo partido, que será el viernes ante Colombia en Fortaleza, por los cuartos de final.

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