“El novio de Vanina quiso alterar la escena del crimen”

El abogado de la familia denunció amenazas

09 Julio 2014
“Nada es como se dice”, afirmó el abogado Carlos Posse sobre el crimen de Vanina Bellier, la joven de 24 años asesinada el jueves a la noche en Banda del Río Salí. Sin embargo, se negó a entrar en detalles debido a que el fiscal Washington Navarro Dávila dictó el lunes el secreto de sumario por 10 días.

El letrado representa legalmente a la mamá de Vanina, Alicia López, que se encuentra detenida. También defiende a un hermano (Matías Alejandro Bellier) y a un primo (Walter Enrique Pereyra) de la víctima, quienes se encuentran en la misma situación. Los tres fueron trasladados ayer a la mañana a la Fiscalía de la V Nominación para que Navarro Dávila les tomara declaración. Luego López regresó a la Brigada Femenina y los otros dos detenidos, a la alcaidía de la Dirección General de Investigación Criminal y Delitos Complejos.

Después de que los tres declararan, su abogado contó que pidió custodia para los familiares de Vanina y denunció que la mamá de la víctima recibió amenazas de parte del padre de Jesús Lizárraga, el novio de la joven. Además, Posse consideró que la muerte de Vanina no fue un accidente, sino que existió un homicidio. “Él (Lizárraga) ha querido alterar la escena del crimen con la complicidad de su padre que es policía”, aseguró.

Lizárraga, por su parte, está detenido en la comisaría de Alderetes. El novio de Vanina fue el primero en quedar privado de su libertad, el sábado a la noche. El joven de 24 años admitió que fue el autor del disparo que le produjo la muerte a su novia, aunque aclaró que el tiro salió de manera accidental durante una discusión.

Según explicó luego su abogado, Juan Luis Hermosa, la pareja estaba en la habitación de Vanina cuando ocurrió el hecho. “Él le decía ‘si no me convidas un chocolate me disparo, si no me convidas te disparo’, como parte del juego, y el tiro se escapó”, dijo el letrado. Hermosa agregó que, antes de perder el conocimiento, la víctima le pidió a su mamá que dijera que fue un accidente y que por eso la mujer inventó la versión del intento de asalto.

La coartada

Cuando Vanina ingresó al hospital Centro de Salud con una bala en el estómago, el jueves a la noche, su mamá afirmó que habían intentado asaltarla mientras circulaba en moto con su novio. Según precisó la mujer, el ataque había ocurrido en la esquina de avenida Avellaneda y pasaje Ibatín. Pero los investigadores comenzaron a dudar de esa versión cuando analizaron las grabaciones de dos cámaras de seguridad instaladas en los alrededores de ese lugar y no consiguieron divisar a la pareja ni a ninguna otra situación extraña.

Después de que sepultaran a Vanina, el sábado a la noche, los investigadores se presentaron en la casa de la joven para indagar a su mamá. Allí la mujer se quebró y confesó que el intento de asalto no había existido, sino que Lizárraga le había disparado de manera accidental a Vanina cuando se encontraban en su dormitorio.

Personal de la división Homicidios (a cargo de los comisarios Luis Núñez y Marcelo Sallas), simultáneamente, se presentó en la casa del novio de la víctima con una orden de detención solicitada por el fiscal Diego López Ávila, quien estaba a cargo del caso. Como el lunes comenzó la feria judicial, el caso pasó a manos de Navarro Dávila, quien pidió las otras tres detenciones.

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