06 Marzo 2017
ATENDIDO. Ortega -primero desde la derecha- con el equipo Vila Racing Technology en uno de los boxes de Motorland. GENTILEZA PEKE PINELLO
Cuando el cronómetro marca, es imposible discutirle. Pablo Ortega muestra orgulloso su andar en Europa. “El primer día quedé a cuatro décimas del mejor tiempo del equipo y a ocho del mejor registro del circuito. En la segunda prueba, se bajaron los tiempos del equipo y yo bajé un segundo el mío”, vía Whatsapp, “Pabloso” desde Barcelona le contó a LG Deportiva sobre su experiencia en el circuito “Motorland” de Aragón. Para llegar a esos registros que convencieron a los integrantes del Vila Racing Technology, Ortega se sometió a minuciosas pruebas.
Ese rigor demanda participar en la Renault Clio Cup española de la que, ahora más que nunca, Ortega desea participar. “Fueron dos días de pruebas muy intensos, con cinco sesiones de 40 minutos, en las que se dieron por lo menos 15 vueltas”, comentó el subcampeón del Turismo Nacional (TN) Clase 2.
Al principio, en la primera sesión, pese a los excelentes registros, Ortega no pudo lucirse al máximo debido a que la puesta a punto del Clio no estaba hecha según el estilo de manejo del piloto. Por ello, en la segunda, pudo mejorar. “Soltaron más el tren trasero, algo más parecido al auto del TN. Igual no es nada que ver: es mucho más estable a lo que estoy acostumbrado”, explicó.
“Es un auto más fácil de manejar porque sentís que vas más lento, pero no es fácil hacerlo andar más rápido”, apuntó. “Estos autos tienen una pequeña carga aerodinámica. Tienen ruedas más grandes y perfil de goma más bajito por lo que no tienen la deriva de goma que sí tiene el auto del TN. Con este auto no se puede ir de costado; si se pone un poco de costado hace trompo”, analizó Ortega con el entusiasmo de la prueba superada.
Ese rigor demanda participar en la Renault Clio Cup española de la que, ahora más que nunca, Ortega desea participar. “Fueron dos días de pruebas muy intensos, con cinco sesiones de 40 minutos, en las que se dieron por lo menos 15 vueltas”, comentó el subcampeón del Turismo Nacional (TN) Clase 2.
Al principio, en la primera sesión, pese a los excelentes registros, Ortega no pudo lucirse al máximo debido a que la puesta a punto del Clio no estaba hecha según el estilo de manejo del piloto. Por ello, en la segunda, pudo mejorar. “Soltaron más el tren trasero, algo más parecido al auto del TN. Igual no es nada que ver: es mucho más estable a lo que estoy acostumbrado”, explicó.
“Es un auto más fácil de manejar porque sentís que vas más lento, pero no es fácil hacerlo andar más rápido”, apuntó. “Estos autos tienen una pequeña carga aerodinámica. Tienen ruedas más grandes y perfil de goma más bajito por lo que no tienen la deriva de goma que sí tiene el auto del TN. Con este auto no se puede ir de costado; si se pone un poco de costado hace trompo”, analizó Ortega con el entusiasmo de la prueba superada.























