UNIDOS ANTES DE LA FINAL. Julio Buffarini, Diego Morales, Darío Benedetto y Walter Montillo asistieron a la conferencia de prensa conjunta en la previa del encuentro. twitter @superliga
Criticada y todo, la Copa de la Superliga supo rellenar (aunque el término suele usarse peyorativamente) con condimentos interesantes dos meses de competencia que iban a quedar “colgados”. Hoy, con la final que Boca y Tigre protagonizarán en Córdoba desde las 18.45, el torneo llegará a su fin pero deja buenos sabores de boca.
Por ejemplo, el desempeño del “Matador”, que aún descendido llegó a esta instancia eliminando al último campeón (Racing) en cuartos de final y a Atlético (que dejó afuera a River) en semifinales. Y un Boca que alcanzó la final después de cuatro partidos (383 minutos) en los que sus delanteros de jerarquía no convirtieron goles.
Otro condimento es que se jugará una final única en estadio neutral, suumándose a la nueva iniciativa que tomó la Conmebol de imitar el estilo europeo.
En este sentido parece ser una moda: la Copa Libertadores también se definirá en un único encuentro en un estadio definido de antemano. Este año se disputará en Chile, en el Estadio Nacional de Santiago. Y la final de la Copa Sudamericana tendrá su sede en Lima, Perú.
El decisivo encuentro de hoy, que estará rodeado de shows y actividades previas, se jugará en un estadio que dividió su capacidad de manera dispar, con 36.000 localidades para los hinchas de Boca y 17.000 espacios para los hinchas del “Matador” de Victoria, lo que generó un interrogante en varios
Boca va de banca, por historia, experiencia y jerarquía individual frente a un equipo modesto, que bajó a la B Nacional, pero que paradójicamente se transformó en la sensación del fútbol argentino desde que Néstor Gorosito tomó su conducción, ya con el descenso casi sentenciado. Es más, por nivel de juego, el favorito es Tigre.
Y allí reside lo fascinante de esta final, en la que el fútbol tiene la posibilidad de ratificar su condición de impredecible. Poco importarán los 68 títulos a lo largo de la historia del “Xeneize” y las vitrinas vacías del “Matador” una vez que Néstor Pitana haga sonar el silbato.
“Es un partido aparte. Es una final. En este punto estamos en igualdad de condiciones. Ninguno está ni viene mejor que el otro”, declaró Darío Benedetto, que junto a Julio Buffarini, Diego Morales y Walter Montillo (de Tigre) brindaron una conferencia de prensa conjunta. Allí Montillo destacó: “va a ser un partido totalmente difícil, tanto para nosotros como para Boca”.
Otro tema que puede ponerle picante a la definición es que si empatan tras jugarse los 90 minutos habrá alargue y no penales directamente. Como no suele suceder en el fútbol argentino (más que nada en la Copa Argentina), podría haber 30 minutos más de fútbol en Córdoba.
El partido de los técnicos
Tanto Gustavo Alfaro como Gorosito escondieron las probables formaciones, pero es sabido que presentarán cambios tácticos y obligados. Se anticipa que ambos realizarán tres variantes en sus equipos. Algunos obligados, otros estratégicos. Todo sea para conseguir un título que alegrará a Boca o dejará una marca de por vida en Tigre.



















