Cartas de lectores V: ¡no la descarten, por favor!

15 Agosto 2021

Ayer salí a comprar unas cosas.  Detesto ir al centro... crucé por una galería donde hay un bar. La que abarca Junín y sale por Mendoza. En una mesa, una viejita de aspecto humilde en silla de ruedas sola. La silla obvio, no le daba comodidad para estar cerca de la taza de café con leche. El mozo le preguntaba con tanto cariño si podría sola. Yo, en una vidriera para poder seguir la escena. No podía oír la respuesta, solo al mozo que insistía: ¿va a poder solita? Era la voz más dulce que he oído en un bar. No sabía qué hacer. Entre el apuro y el pudor porque los abuelos tienen miedo del que se acerca ofreciendo ayuda. Terminan tantas veces robándoles. Me fui y me sentí tranquila. El mozo me dio tranquilidad. Hay muchos de esos buenos en la calle. De eso se habla poco. Ninguno de ellos vive como debería. Ni el mozo que sacrifica hasta los domingos y qué se yo cuántas cosas ni la viejita que cobra una jubilación magra porque estoy segura de que para pagar ese café con leche en un bar habrá resignado tal vez la cena. Los dos con su mochila. Una intentando un ratito de distracción tal vez, y otro haciendo en su trabajo casi un apostolado. Porque nuestra sociedad acepta que la vejez deba subsidiar a la política.  Porque esta sociedad nuestra, con su silencio... se ha sumado a la connivencia del maltrato oportuno.  Debemos replantear de una vez hacia dónde vamos. ¡Que nuestros hijos se van! No es muchas veces una elección. En la mayoría de las decisiones es el único camino. No hemos logrado construirles futuro. Un pueblo libre no es solo el que supera una dictadura. Un pueblo libre es el que desata las cadenas de la inmoralidad. Gracias, señor mozo. Iré a ese bar y tomaré un café y con permiso del dueño le pediré el honor de sentarse en mi mesa.

Norma Nelegatti

Lincoln 791

San Miguel de Tucumán

Temas Tucumán
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