18 Agosto 2021

En mi modesta opinión es inadmisible que los políticos (mejor dicho politiqueros) de todos los colores se peleen entre sí. El oficialismo, que está representado por una desunión de coaliciones y la oposición en la misma orientación, están ocupados casi a pleno en lo acontecido en la residencia presidencial de Olivos, transformado en culebrón, el cual está alimentado por todos los medios de difusión hasta el hartazgo, y de los más importante ante las próximas PASO. Para estas deberían estar trabajando a toda hora para hacer conocer planes y propuestas concretas para los electores que seremos los responsables de elegirlos. El oficialismo se autodestruye y la oposición otro tanto. ¿Ese es el ejemplo para los jóvenes a quienes se debe orientar para que sean los herederos de los futuros gobiernos que regirán nuestros destinos? Ninguno se hace cargo de la triste historia de lo ocurrido hace 21 años, el 29 de julio del 2000 con el Dr. René Gerónimo Favaloro, quien escribió de su puño y letra: “Hasta siempre”. Era lo único que decía la nota que Favaloro pegó en el espejo de su baño antes del suicidio. Se disparó directo al corazón para emborrachar con su propia sangre la desesperación financiera de deudas propias y ajenas –el PAMI y el IOMA, entre otros organismos- que habían acorralado a la prestigiosa Fundación Favaloro para la Docencia e Investigación Médica. Así de rápido se fue para siempre el Dr. Favaloro, el padre del bypass coronario con la arteria mamaria interna, un avance científico que aún hoy salva innumerables vidas en todo el mundo. Ese día triste, hace 21 años, la sociedad argentina no salía del shock y el desconcierto de haber perdido a un genio de buen corazón. Todos debemos seguir la herencia que nos legara ofrendando su propia vida. Es obligación tener presente algunas frases del Dr. Favaloro: “Todos somos culpables, pero si hubiera que repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes”; “Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo”; “Nunca recibí distinciones a título personal. Para mí el nosotros siempre estuvo por encima del yo”; “Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo”; “Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad: cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías”; “Estoy convencido de que a esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia social y la solidaridad”; “En cada acto médico deben estar presentes el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad”; “Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a San Martín, Bolívar, Sucre y Artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra”. Mi interrogante ¿alguna vez se dedicarán a proponer planes e ideas para gobernar con patriotismo a la República Argentina?

Federico Yurcovich


chachoyur@gmail.com


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