Es de público conocimiento que las juntas de Clasificación docente están intervenidas desde hace más de una década. Pésimo antecedente para los gobiernos que se sucedieron en la provincia y que siempre ponderan la importancia de los procesos democráticos. La pregunta sería: ¿Por qué no se llama elecciones? De esta manera quedaría garantizada la transparencia en las designaciones de cargos docentes. Por el contrario, esta falta de democratización garantiza actualmente la corrupción y la falta de transparencia. Esto sería también debido a los intereses ocultos del frente gremial docente, cuyos integrantes están tan desprestigiados que saben que en una elección la docencia les daría de espalda, perdiendo toda influencia en la misma. Esta es una sociedad que tiene con el Gobierno, que también está interesado en la perpetuidad de la intervención, para burlar voluntades democráticas y generar clientelismo. Quizás allí residan las causas de no llamar a elecciones. También es interesante saber que la creación de horas y cargos en la actualidad, y que antes no existían por falta de presupuesto, otorgados con perfiles nepóticos, transforman a las Juntas de Clasificación en meras escribanías del ministerio, desvirtuando la función de las mismas. Por esta motivación las Juntas trabajan de forma anárquica y producen confusión entre los docentes, con una virtualidad dudosa y dirigida, que junto a la falta total de transparencia, rechaza arbitrariamente cualquier planteo de contralor y de violación de derechos. ¿Dónde se puede tramitar un auditoría jurídicopedagógica? En el pedido de juicio político al ministro uno de los puntos es la investigación de las Juntas, especialmente la Técnica, por la adjudicación de horas de secundario de adultos y la convocatoria de cargos de supervisores de adultos, que desató el escándalo de las designaciones irregulares. ¿Dónde están los documentos para auditar? ¿En las cajas de Lichtmajer?
Rita del Carmen Suero
Paraguay 1.631
San Miguel de Tucumán
















