“Desde 1919 hasta ahora, han pasado 22 años, pero nunca ninguna institución, logró la satisfacción que desde ayer constituye un motivo de inmensa satisfacción para los dirigentes, asociados, jugadores y simpatizantes del viejo club que hace pocos días cumpliera 31 años de vida activa en el deporte tucumano” de esta manera se anunciaba el logro del club San Martín de ceñirse la triple corona de 1940 al ganar invicto los torneos Anual, Honor y Competencia, este último el primero de diciembre de aquel año al derrotar 4 a 2 a Argentino del Norte.
Ese año el albirrojo le puso fin a una sequía de títulos de la mejor manera y abrió el camino para una década llena de logros y trofeos, entre las que podemos destacar en 1944 la Copa de la República.
El encuentro se disputó en el estadio de Atlético ante la atenta mirada de una multitud que superó las 5000 almas.
Los equipos que ingresaron a la cancha fueron por San Martín: Bissi en la valla; Orillos y Gerez en la defensa; en el mediocampo Zeilau, González y Comán y en el ataque Figueroa, Ortiz, Quinteros, Díaz y Lazarte.
Por el lado de Argentinos: Madroñero bajo los tres palos; Robles y Alderete en el fondo; Briccio, López y Díaz en el centro y en la delantera Juárez, Ordóñez, Comán, Rodríguez y Leguizamón. El encuentro dio comienzo a las 16.30. Sin mayores sobresaltos ni elementos para destacar hasta los 30 minutos cuando fueron expulsados Ortíz del santo y Díaz de los “sagrados” por pelearse tras las disputa de un balón.
La gresca obligó al ingreso de la policía para separar y luego para acompañarlos fuera de la cancha. La primera emoción llegó a los 38 minutos cuando un preciso cabezazo de Díaz tras un corner puso el 1 a 0 con el que se fueron al descanso.
Segundo tiempo
Comienza el segundo tiempo con peligro en ambos arcos hasta que a los 18 minutos un “shot corto” de Ordóñez deja a Bissi sin respuesta. Empata Argentinos. Apenas tres minutos más tarde una mala salida de Madroñero le permitió a Figueroa impulsar el balón hacia la red pese al esfuerzo de Robles. Los santos 2 a 1. A los 24 un tiro libre de López genera una disputa entre Comán y Bissi, que se molestan; el balón golpea a Coman y se mete en el arco. El partido 2 a 2.
Pasada la media hora de juego del segundo tiempo otra salida en falso de Madroñero, tras un tiro libre de Lazarte que fue tomado por Figueroa que hizo el gol. Los santos ganaban 3 a 2.
Las situaciones comenzaron a beneficiar a los de la Ciudadela sin que se concretaran en el marcador hasta los 36 minutos, cuando desde otro corner el arquero sagrado da un rebote que es aprovechado por Figueroa para “shotear hasta el fondo de la red”. Lo santos ganaban 4 a 2.
Sin mayores jugadas por destacar y tras el pitazo final de David Gallego la alegría inundó el campo de juego y las tribunas con el festejo del pueblo rojiblanco por haber logrado ser el campeón invicto en los tres torneos del año además de ser considerado el campeón absoluto.
El comentario de nuestro periodista dejaba en claro la alegría contenida en el pueblo de la Ciudadela al decir que “no en balde se esperó mucho tiempo para gozar con deliro un éxito que habla de esfuerzos, empeños y dedicación de los dirigentes; de tesón, voluntad y coraje de los jugadores, y entusiasmo, cariño sin límites y fe bien grande en el corazón de ese grupo”.
Además destacaba que “larga la espera, pero merecida la recompensa y sobre ella se agiganta la labor de todos”.
Aunque consideró que la hazaña santa “pudiera ser igualada”, cabe aclara cosa que nunca ocurrió, en otra temporada fue valorable como disputo aquello certámenes. Y cerraba el comentario que tras “22 años ha sido dado apreciar por primera vez, la gran hazaña de un club adentrado en el corazón de los aficionados y que ayer tarde, a la terminación de la liza que lo consagró triple campeón, pudieron dar rienda suelta a su entusiasmo. Bien merecido el premio”.
Desde un avión
Los equipos ya estaban sobre el campo de juego junto a los árbitros del pleito, el público expectante en las tribunas esperaba el inicio de la contienda pero faltaba algo y era el elemento más importante para que se dispute el encuentro, faltaba el balón.
El cotejo tenían tanta transcendencia que las dirigencias de ambos clubes no dejaron detalles al azar y tomaron una decisión, que fue muy aplaudida por el público, sobre la forma en que la pelota llegara al campo de juego.
Una aeronave comenzó a sobrevolar el estadio y “desde al avión Fleet del Aero Club se lanzó el balón con el que se iba a jugar la decisiva lucha” para agregar que “fue notada la presencia del avión que bien pronto picó sobre el estadio decano, pasando por sobre la cancha a baja altura. Tres veces repitió la maniobra y ya en la tercera, su descenso fue más pronunciado, arrojando la pelota que cayó en el centro del campo, corriéndose hacia el arco situado hacia el sur, desde donde fue devuelto para iniciar las acciones”.
La final del torneo Competencia, que había sido suspendida una semana antes debido a las inclemencias del tiempo, generó mayor expectativa debido a que el “santo” podía coronar una temporada increíble e irrepetible.
Según nuestro cronista: “San Martín, campeón de Honor y Anual sin haber perdido ningún match, irá a la lucha ansioso por ceñir la triple corona, hazaña no igualada aún en nuestro medio” y agregaba que “el gallardo doble campeón ha cumplido una campaña sencillamente brillante, llegando al último partido del año con el honroso antecedente de invicto en jornadas oficiales”.
Campeón absoluto
Alcanzar el título de campeón absoluto de la temporada requiere una pequeña explicación. En 1936 la Federación Tucumana introdujo ese título.
En aquella primera edición se jugó un torneo entre los tres campeones del año, All Boys, Atlético y San Martín, que fue ganado por los decanos. En 1937, Atlético fue campeón de Honor y Anual, y Argentinos, de Competencia.
Se disputaron dos encuentros en los que se impusieron los sagrados y fueron campeones absolutos. Para 1938, la entidad dispuso que para estar en juego el absoluto cada torneo debía ser ganado por un club diferente, hecho que no se produjo en los años siguientes. Atlético fue absoluto en 1938 y 1939 al obtener dos de los campeonatos del año.
Y como vimos en 1940 San Martín hizo póquer al llevarse los cuatro trofeos.
Imaginemos la alegría del pueblo santo en aquella temporada porque desde 1923 que su equipo no obtenía el trofeo anual. En cambio el Competencia no le era tan esquivo lo había logrado en 1935 y también en 1920, 1921 y 1922.
El torneo de Honor se incorporó en 1922 y fue logrado por los albirrojos quienes repitieron recién casi dos décadas más tarde.
La historia permitió al equipo de la Ciudadela alzarse con más trofeos a lo largo de su historia y son historias que serán contadas a su debido tiempo.
El santo se alzó con los títulos del Anual, de Honor y Competencia, además del Absoluto. Invicto















