HORAS CLAVES. Leandro Díaz tuvo un buen torneo en la Liga Profesional y Estudiantes lo quiere retener. Eso sí, deberá sentarse a negociar con la dirigencia “decana”.
Opción de compras, préstamos, cesión sin cargo, mercado de pases y ventana de verano son algunas de las expresiones que suelen utilizarse en esta época del año en la que los teléfonos de dirigentes, representantes y jugadores suelen estar al rojo vivo.
Por ahora todo parece indicar que los movimientos se darán luego del 31 de diciembre porque muchos de los vínculos entre futbolistas y clubes vencen en esa fecha y nadie quiere sentarse a negociar antes de conocer qué pasará en sus clubes actuales.
Sin embargo, en Atlético las novedades pasan por otro lado. Por ahora, el tema refuerzos sigue en stand by y la atención se centra en los casos de futbolistas que pertenecen al “Decano”, pero que hace rato no juegan en 25 de Mayo y Chile.
Tomás Cuello jugó las últimas dos temporadas en Red Bull Bragantino, de Brasil. Su préstamo vence a fin de mes y ya no puede renovarse más. Se dice que los brasileños tendrían en mente hacer uso de la opción de compra, pero en Atlético buscarían elevar la cotización que es de 2,5 millones de dólares; o de lo contrario recibir un porcentaje de una futura venta.
Otro de los temas a tratar es el pase de Leandro Díaz. “Loco” fue uno de los goleadores de Estudiantes en la Liga Profesional y desde el “Pincha” aseguraron que quieren seguir contando con él, aunque no estarían dispuestos a desembolsar los casi dos millones de dólares que vale su ficha.
En 25 de Mayo y Chile los dirigentes están centrados en ese tema, lo que podría entregarle al club una buena dosis de dinero; algo que podría definirse hoy. Mientras tanto, también trabajan en la situación de uno de los jugadores que tiene el actual plantel, que cuenta con el visto bueno de Juan Manuel Azconzábal para seguir: Marcelo Ortiz.
El correntino finaliza su segundo préstamo y en caso que Atlético no ejecute la opción de compra (no se informó el monto) deberá volver a Boca Unidos. Por el momento en Atlético no tendrían previsto adquirir su ficha por lo que su futuro depende estrictamente de lo que él pueda negociar con el club correntino. Por lo pronto, una vez que finalizó el partido contra River, Ortiz se fue a Corrientes y se llevó todas sus pertenencias.
Por último, el caso de Tomás Marchiori fue el único que tuvo una rápida resolución. Atlético hizo uso de la opción de compra del arquero surgido en las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima de Mendoza y se aseguró su continuidad para las próximas temporadas.
En cuanto a refuerzos, sólo resta armarse de paciencia y esperar. Por ahora, en Atlético es la hora de vender.




















