28 Febrero 2022

Es el momento de aprender de nuestros errores y empezar a recorrer una ruta nueva, creando una realidad donde no sea necesario emigrar, como lo están haciendo muchas familias, no sólo jóvenes. De Ezeiza emigran todos los días más de 80 personas para no volver. En América Latina debemos rescatar nuestros países del Foro de San Pablo, de la mediocridad, la tiranía, la corrupción y la miseria que han generado los Castro, Chávez, los Kirchner, Lula, Ortega, Maduro y varios otros que nos han puesto bajo la mentira populista. Para vencer al populismo se requiere el coraje de ser constante en la batalla de las ideas y en la implementación de más oportunidades para todos. Las marchas y expresiones espontáneas de la gente demuestran que quiere resistir la maldición populista, la corrupción y la decadencia, y exigir una vida digna, sin pobreza, inseguridad y con trabajo. La población tiene la responsabilidad de permitir que este tipo de gobernantes lleguen al poder y lo ejerzan de manera abusiva y corrupta. Pero hoy hay acceso a nuevas tecnologías de información con las redes sociales, que pueden ayudar a educar y cambiar la cultura. Un ejemplo es que casi todo el país pudo ver el lamentable episodio del Presidente queriendo atajar un penal en la playa, mientras se incendiaba el 10% de la provincia de Corrientes. Con ideas firmes y esfuerzo bien articulado podemos recuperar la República, educando la conciencia ciudadana, priorizando la educación de calidad, creando y jerarquizando más escuelas técnicas, apoyando a los emprendedores, promoviendo y ayudando a las PyMEs. Y terminar con el Estado gigantesco que se mete y controla todo, con altísimos impuestos, burocracias ineficientes, corrupción galopante, deterioro de los derechos de propiedad, inseguridad de las personas, narcotráfico, y con empresas estatales deficitarias. Nuestro caso argentino es muy triste. Fuimos un país entre los más ricos del mundo, no sólo con exportaciones de bienes primarios, sino con un gran crecimiento industrial. Y esa prosperidad empezó con la Constitución creada por uno de los hombres más relevantes y olvidados de la historia argentina: Juan Bautista Alberdi. Olvidado porque sus restos están en un pasillo de la Casa de Gobierno, en vez de estar en un gran mausoleo en lugar destacado de la ciudad. Para Alberdi, la clave del éxito de una nación estaba en la libertad y el gobierno limitado. Decía que “la omnipotencia del Estado es la negación de la libertad individual y cada hombre tiene el encargo providencial de su propio bienestar y progreso. Los estados son ricos por la labor de los individuos y su labor es fecunda porque el hombre es libre”. Hombres como Sarmiento, Avellaneda, Roca, Pellegrini y muchos otros fueron los constructores siguiendo estas ideas. Pero Argentina las abandonó y a sus instituciones, para crear engendros populistas y estatistas que nos llevaron al terrible terremoto donde hoy nos encontramos. La idolatría hacia el Estado es responsabilidad de todos revertir con firmeza, aunque el camino sea largo y duro, pero los argentinos tenemos la capacidad para salir adelante.

José Manuel García González



Josemgarciagonzalez@yahoo.com.ar

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