Habiendo tantos problemas para solucionar, con relación al apuro que muestra La Legislatura por reformar la investidura política del cargo del subdelegado comunal, quiero manifestar que coincido plenamente con lo manifestado por José María Canelada. Considero obvio que este nuevo invento no tiene otro objeto que asegurar la sumisión de las comunas al poder político, comprando voluntades con el aumento de gastos para la Provincia. Al respecto, pienso que la modificación efectuada por Alfonsín, bajando de 6 a 4 años la duración de los gobiernos, es contraproducente para los intereses del país desde todo punto de vista, ya que muchos políticos que asumen por 4 años, solo se preocupan por actividades que le aseguren la reelección. Por otra parte, en el hipotético caso que se elija un presidente inteligente y bien intencionado, en 4 años dispone de poco tiempo para formar un gabinete idóneo para encarar proyectos de importancia, además de estar acosado y tener que lidiar permanentemente con todos aquellos que desean arrebatarle el poder. Desde luego que un sistema de 6 años también requiere que se sancionen leyes para acelerar un juicio político, que permita penalizar la corrupción y pueda destituir a todo aquel gobernante que en el corto plazo muestre intenciones y decisiones que fueren contraproducentes para el Estado.
Humberto Hugo D’Andrea
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