Es una vergüenza que hace cinco años, por unas fisuras en los pilares, haya dejado de funcionar el puente ferroviario sobre el río Salí, y que no tomen cartas en el asunto y le den la solución correspondiente. Los pasajeros que parten desde San Miguel de Tucumán, o que llegan desde Buenos Aires, tienen la incomodidad de hacer uso de la improvisada estación en Cevil Pozo, que no está equipada para tal fin. El gobierno de Santiago del Estero construyó en Las Termas de Río Hondo, en ocho meses, un puente carretero sobre el lecho del río Dulce. Fue pensado para descomprimir el tránsito por la calle Juan Bautista Alberdi, la principal del centro termal. Ahora todos los vehículos que circulan hacia Termas o hacia Tucumán tienen que hacerlo por este nuevo puente.
Andrés Valdez
Entre Ríos 1.214 - S.M. de Tucumán













