25 Marzo 2022

Se sabe que las “dueñas” de las calles son las municipalidades y que sus autoridades las administran confiriéndoles seguridad y comodidad con los fondos provenientes de los impuestos. Sin embargo, en esta capital las veredas son intratables por los trabajos que realizan las empresas concesionarias de servicios, así como el deterioro generado por la naturaleza. Además, se vislumbra la calidad de materiales que ocasionan resbalones con graves consecuencias traumáticas, sin que nadie asuma responsabilidades. Por si fuera poco, se aprecia el desnivel, sobre todo donde se levantan edificios nuevos, todos habilitados y por los cuales no se ha otorgado el certificado de fin de obra, que no debieran ser ocupados. La falta de certificación fue confirmada por el intendente al referirse a los túneles de las calles Mendoza y Córdoba, a los que calificó de malas obras por las que el pueblo tucumano desembolsó fuertes sumas de dinero. La anarquía es visible en calles cuyas veredas están “autorizadas” para funcionar como cafeterías y comercios, dificultando el tránsito vehicular y peatonal.

Fernando Sotomayor

Juan B. Alberdi 139 - S.M. de Tucumán

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios