Cartas de lectores I: Champolion y Las Pirámides

16 Abril 2022


Resulta sugestiva la denominación que se le ocurrió al promotor del asentamiento irregular en la localidad universitaria de San Javier, Las Pirámides. Como si se tratara de una humorada, dado que en las monumentales obras faraónicas existían inscripciones imposibles de descifrar para los visitantes modernos de aquella arquitectura. Y las Pirámides de nuestras serranías parecen representar precisamente eso, un jeroglífico indescifrable. Con las obras cercanas al Nilo, vino uno, un tal Champolion, que sin tener el más mínimo conocimiento de lingüística las descifró de la manera más sencilla. Con lo primero que se le vino a la cabeza. Listo. Fin del misterio. Tal vez la paradoja anterior nos ilumine para resolver al actual intríngulis universitario. Una respuesta rápida y sencilla. Colocar una garita en el camino de acceso con una guardia permanente que se limite a informar cualquier vehículo que lleve material de construcción (cemento, árido, hierro, ladrillos). Detectada la carga, informar a la fuerza pública para que intervenga e impida la descarga. Al inscribirse una de las fórmulas para elegir autoridades universitarias, un muy bien informado candidato aseguró que el Rectorado de la UNT dispone anualmente de 320 millones de pesos; creo que no afectaría mucho esa suma mi propuesta. Reconozco que lo mío es bastante al estilo Champolion. Pero bueno, se puede refinar la idea, desde el punto de vista literario al menos, algo así como “El escarabajo de oro”, de Edgard Allan Poe.

Marcelo Daniel Cena

marcdcena@hotmail.com


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