Es asombrosa la actual falta de proyectos y debates tendientes a aumentar la producción de bienes y servicios, que es nuestra única solución real ante la crítica situación -interna y externa- de la economía. En especial, los órganos competentes, como el Congreso de la Nación, Legislaturas provinciales, Poderes Ejecutivos nacional y provinciales, ministerios de Economía, de Producción, nacionales y provinciales, y todas las organizaciones privadas de la producción, deben propugnar y debatir proyectos realistas y de inmediata aplicación para aumentar la producción nacional y provincial, tanto para exportar como para el mercado interno, y apoyarlos con todas las fuerzas disponibles en lo legal, económico y social para que se produzca el máximo funcionamiento. Nuestra nación cuenta con ventajas comparativas reconocidas mundialmente, como la feracidad de sus tierras y una tecnología agromecánica a nivel global. Simultáneamente, el mundo está ávido de nuestras producciones y la demanda se incrementa por las conocidas circunstancias internacionales. Es a su vez la bujía de encendido de la producción industrial igualmente desvencijada y falta de aliento. Continuar, por ejemplo, debatiendo asuntos electorales mientras la Nación de rodillas reprograma su formidable deuda, olvidando en todo lo que nos destacamos, resulta descaminado, inverosímil. En medio de esta profunda crisis no podemos vivir institucional y políticamente en el futuro. La solución es para hoy y con planes productivos urgentes y eficaces. Hoy, más que nunca la recomendación de Ortega y Gasset: “¡Argentinos, a las cosas!”
Rodolfo Cayetano Gleser
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