Recuerdo cuando vi por primera vez el filme “La ventana indiscreta”, del gran director Alfred Hitchcock, cuando James Stewart (un policía lesionado), al estar sin trabajo, comienza a espiar por la ventana de su departamento a sus vecinos hasta que se convierte en una obsesión sin límites que lo llevará a descubrir un crimen. Traigo esto aparejado por lo que hizo ese alumno con la docente Bonano, que fue filmada clandestinamente y sin su consentimiento por un alumno, el cual violó el derecho a la intimidad de la docente para luego difundir su video en redes sociales y enviar eso al programa de la Sra. Canosa, que lamentablemente de comunicadora no tiene nada, solo nació del chimento y lo único que hace es provocar escándalos atacando a sus adversarios de la manera más degradante que existe. Acá el problema pasa porque estamos siendo espiados por personas que no tienen ningún derecho a filmar, ni tomar fotografías en la vía pública, conciertos, aulas y demás y colgar esos videos en redes para armar escándalos; para tal caso, si tienen la prueba de algún delito deberían dirigirse a la comisaría o la justicia y mostrar así la prueba e iniciar una causa, no lo que hacen. ¿Estamos siendo observados como “La ventana indiscreta” o como el Gran Hermano de Orwell en su novela “1984”? “Hasta qué punto tenemos que cuidarnos de personas que están con esos aparatos encendidos las 24 hs tomando fotos de personas, que están violando nuestra privacidad? Yo, si fuera profesor (lo cual no lo sería en estos momentos), haría que todos mis alumnos dejasen sus teléfonos celulares fuera de mi clase, como yo estudié sin esos aparatos, y enseñarles a usar un planisferio, a razonar con la mente cálculos matemáticos, a comprender un texto, o saber leer y expresarse, que es lo que no saben hacer porque están todo el día con esos elementos y lo que dice internet tiene más valor que un profesor que estudió cinco años en la facultad, para que alguien diga cualquier cosa por ese medio. El Sr. Milei dijo que las universidades son centros de adoctrinamiento y que eliminaría el Ministerio de Educación. ¿Acaso la gente cree que ese personaje mediático es capaz de ser un presidente que va a cumplir todo lo que dice? Cada uno sabe lo que quiere en su vida y si gente que no conoce qué hace están los test vocacionales que se hacían antes. Con ellos se determinaba el perfil de cada alumno y la carrera a estudiar; funcionó perfectamente. Respetemos a los demás si queremos ser respetados.
Fernando Esteban Saade
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