“Con el peronismo no se jode”. La bandera del Movimiento de Unidad Popular (MUP) encabezó una marcha que tuvo su punto de partida en la plaza Urquiza y finalizó frente a la Casa de Gobierno, donde resonaron duras críticas contra las medidas de ajuste dispuestas por el gobernador, Osvaldo Jaldo (PJ), a nivel local, y por el presidente, Javier Milei (La Libertad Avanza), en el ámbito nacional.

La manifestación se originó a partir de una convocatoria del dirigente manzurista Luis Romano, congresal del PJ nacional y referente del MUP. Participaron además otras agrupaciones, como el Frente de Unidad Nacional (FUN) y Miles.

“El Gobierno nacional está dejando a millones de argentinos bajo la línea de pobreza”, aseveró Romano en un discurso que brindó en la plaza Independencia. Y, más allá de cuestionar las políticas nacionales, puso el foco en Jaldo. “Tenemos un gobernador peronista, al que hemos acompañado en lo electoral, y a quien respaldamos y queremos que le vaya bien. Pero también le pedimos que cumpla sus promesas de campaña. Hace menos de 20 días decía que ningún compañero iba a ser despedido. Y hoy se ha convertido en el primer y único gobernador peronista en echar compañeros a la calle como variable de ajuste”, enfatizó el líder del MUP.

El dirigente oriundo de Alberdi, que había formado parte de las filas del manzurismo durante la tensa interna justicialista de 2021, sostuvo que 20.000 personas perdieron sus ingresos tras los recortes dispuestos por el titular del Poder Ejecutivo.

Además, negó que se trate de “ñoquis”, aunque aseveró que “siguen existiendo familiares y amigos (de funcionarios) que ni siquiera van a trabajar”. “Pero hay compañeros que militan día a día para sostener este proyecto político, y a ellos, en cambio, se los ha echado”, arremetió Romano.

Ariel Vizcarra, del FUN, cuestionó a su turno “el operativo policial para evitar que nuestros compañeros lleguen a expresarse”. “Fue una medida cuasi represiva del Gobierno de la provincia, que ya nos viene amenazando con detenciones”, aseveró. Y agregó que “60 colectivos, con alrededor de 2.400 compañeros, se vieron impedidos de venir” por un operativo policial concretado en las rutas del interior. “Lo único que querían era expresar su apoyo a los 20.000 despedidos”, indicó Vizcarra.

La movilización contó con una nutrida participación de dirigentes y militantes de la Capital y del interior de las distintas agrupaciones. Luisa Navarro, referente de El Manantial, señaló que resolvieron marchar “en contra del ajuste” y para exigir “el aumento de los subsidios para los compañeros”. “Estamos preocupados. No nos alcanza para sobrevivir. Y mucha gente se quedó sin trabajo”, indicó la mujer de 56 años.

Joaquín Pereyra, oriundo de Río Seco, explicó que está desempleado, a la espera de viajar a otra provincia para la cosecha. “Vivimos con lo que se consigue”, detalló el joven de 22 años.

Rocío, de 29 años, señaló que en su casa conviven 10 personas, y que los ingresos con los que cuenta la familia no son suficientes. “Encima, con Milei sube todo. Todo está más caro”, expresó.