La Corte Suprema de Justicia de Brasil rechazó un pedido de prisión domiciliaria que por motivos de salud hizo el ex presidente Jair Bolsonaro, preso por un intento de golpe de Estado, según una resolución judicial publicada este jueves.

Sus abogados presentaron el miércoles la solicitud de Bolsonaro, hospitalizado desde hace más de una semana tras haberse operado de una hernia inguinal y luego someterse a un procedimiento contra recurrentes crisis de hipo.

El líder de la derecha brasileña cumple una condena de 27 años de prisión por tramar un plan golpista para aferrarse al poder, tras perder las elecciones contra Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.

Preso desde noviembre, el expresidente (2019-2022) lidia desde hace años con secuelas de una puñalada abdominal que sufrió durante un acto de campaña en 2018, y que requirió más tarde varias cirugías.

La defensa argumenta que el cuadro clínico del expresidente se agravó desde que la corte rechazó una solicitud similar de prisión domiciliaria "humanitaria" hace semanas.

"La ejecución penal no puede -ni debe- convertirse en instrumento de exposición indebida del condenado a riesgos médicos relevantes y evitables", argumentan los abogados en el documento.

Los médicos sostienen que, además del cuadro inusual de crisis de hipos, padece apnea del sueño severa, gastritis, esofagitis y otras secuelas de la puñalada.

Los procedimientos contra el hipo, realizados mediante bloqueos anestésicos del nervio frénico, no lograron "interrumpir totalmente las crisis", informó el miércoles a periodistas el cirujano Claudio Birolini.

Consultado sobre el estado anímico del exmandatario, el médico subrayó que "obviamente no está feliz".