El mapa de Argentina que muestra el Sistema de Alerta Temprana (SAT) del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) tiene dos regiones marcadas con anomalías. Quienes se encuentren en zonas del norte o de la costa atlántica deberán tomar ciertas precauciones si deben salir al exterior o permanecer al aire libre, porque se pronosticaron fenómenos meteorológicos intensos para este sábado.

Alerta naranja por temperaturas extremas: un calor poco frecuente afectará a una provincia

Una franja al este de Buenos Aires señalada en amarillo indica que la población debe permanecer informada. Existe la posibilidad de ocurrencia de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas, en este caso por vientos intensos.

Serán afectados el este de Castelli, Chascomús, Dolores, Lezama, Magdalena, Punta Indio, Tordillo y General Lavalle, así como también el Partido de La Costa. Quienes se encuentren en estas regiones se darán con la aparición de vientos del sudeste rotando al sur con velocidades de entre 35 y 55 kilómetros por hora y ráfagas que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora, con las mayores intensidades sobre el Río de la Plata.

Alerta por tormenta en el noreste argentino

En la región norte son dos las provincias que se encuentran bajo alerta meteorológica amarilla, pero en este caso por tormentas. El centro y este de Formosa y toda la provincia de Misiones fueron alcanzados por la advertencia del SAT. El área será afectada por tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, según indicó el SMN.

Las intensas precipitaciones estarán acompañadas por frecuente actividad eléctrica, ocasional caída de granizo, ráfagas que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora y abundante caída de agua en cortos períodos. Se prevén valores de precipitación acumulada que ronden entre los 40 y 70 milímetros, pero pueden ser superados de forma puntual en algunas zonas.

Se recomienda a la población evitar salir durante la duración de la alerta; no sacar la basura y limpiar desagües y sumideros; desconectar los electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico si ingresa agua; cerrar y alejarse de puertas y ventanas; retirar y asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y, al estar al aire libre, buscar refugio inmediato en un edificio, casa o vehículo cerrado.