Mientras la investigación judicial sobre el manejo de fondos en la Asociación del Fútbol Argentino suma revelaciones casi a diario, Claudio “Chiqui” Tapia eligió mostrarse en público. El presidente de la AFA fue fotografiado este fin de semana en Mar del Plata junto a dos funcionarios de máxima confianza del gobernador Axel Kicillof: el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y el asesor general de la Provincia, Santiago Pérez Teruel.
El encuentro se produjo en el Balneario 12 de Punta Mogotes, un clásico punto de reunión del ambiente futbolero durante la temporada de verano. Allí, Tapia coincidió con los funcionarios provinciales y pidió tomarse una foto, que rápidamente comenzó a circular en distintos ámbitos políticos y deportivos.
Bianco confirmó luego que el cruce fue casual y breve. El ministro se encontraba en la ciudad por actividades oficiales, vinculadas al inicio de la temporada en el Casino Central, y decidió permanecer el domingo en la costa. Fue en ese contexto que se produjo la imagen con el titular de la AFA.
La aparición pública de Tapia no pasó inadvertida. Ocurre en medio de una avanzada judicial que tiene como eje presuntas maniobras financieras vinculadas a la AFA, la adquisición de bienes de alto valor y el uso de tarjetas corporativas. En ese marco, el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky ubicó a directivos de la entidad como parte central de una investigación que incluye la quinta de Pilar, una colección de autos de lujo y consumos que rondan los 50 millones de pesos mensuales.
En paralelo, Tapia mantiene un vínculo institucional con el gobierno bonaerense a través de la CEAMSE, la empresa estatal encargada del tratamiento de residuos, que preside por impulso de la administración de Kicillof. También existe un acuerdo entre la AFA y la Provincia para la puesta en valor del Estadio Único “Diego Armando Maradona” de La Plata, que podrá ser utilizado para partidos de la Selección y eventos internacionales.
Ese entramado explica, en parte, la lectura política que generó la foto. Para algunos sectores, la imagen refleja la intención del dirigente del fútbol de sostener respaldo político en un momento delicado. Para otros, se trata apenas de un gesto circunstancial, sin implicancias institucionales formales.
En los últimos días, Tapia también se mostró con intendentes del conurbano bonaerense vinculados al peronismo, como Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Gastón Granados (Ezeiza), dentro de un esquema de relaciones que se consolidó con el correr de los años.
Mientras en los tribunales se profundizan las investigaciones sobre el circuito financiero que rodea a la AFA, Tapia continúa apareciendo en espacios de poder político, en una estrategia de exposición pública, vínculos institucionales y señales de respaldo en un escenario cada vez más complejo para la conducción del fútbol argentino.