Desde la ventana del Palacio Apostólico, el papa León XIV expresó ayer su profundo dolor por los persistentes ataques de Rusia contra Ucrania. 

El sumo pontífice denunció que la ofensiva rusa, que recientemente dejó a miles de familias sin calefacción en pleno invierno, solo sirve para profundizar la división entre las naciones. 

“La prolongación de las hostilidades amplía la fractura entre los pueblos”, afirmó tras el rezo del Ángelus, instando a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para detener el conflicto. El Papa hizo especial hincapié en el sufrimiento de los civiles expuestos a las inclemencias climáticas tras la destrucción de infraestructura energética. 

Durante su mensaje, León XIV también se dirigió a los jóvenes de la Acción Católica de Roma, a quienes pidió ser “activistas de paz” en su vida cotidiana. Con un llamado a evitar la violencia en gestos y palabras, el mandatario de la Iglesia católica concluyó con una premisa contundente: “El mal se vence solo con el bien”.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha pedido este domingo a las potencias aliadas occidentales que proporcionen más apoyo de defensa aérea, ya que los ataques rusos han dejado cientos de edificios de Kiev sin calefacción ni electricidad a temperaturas bajo cero. 

El mandatario afirmó que Rusia lanzó más de 1.700 drones, 1.380 bombas y 69 misiles durante la semana pasada. Rusia ha golpeado las infraestructuras energéticas ucranianas a lo largo de los casi cuatro años de guerra, pero Kiev afirma que este invierno ha sido el más duro.