El Seven de Tafí siempre regala historias que van más allá de lo estrictamente deportivo. Este año, una de ellas tendrá apellido compartido. Bruno López Staneff (25) y Ezequiel López Staneff (23) vestirán la camiseta de Palau, mientras que Agustín López Staneff (18) defenderá los colores de Universitario (Stella Artois). Tres hermanos, un mismo torneo y la posibilidad concreta de cruzarse en la cancha.

Bruno, el mayor, vive la previa desde un lugar de referencia y acompañamiento. Con más recorrido y experiencia, asume casi de manera natural el rol de guía, sobre todo con el menor. “Es muy lindo poder coincidir con mi hermano y compartir esto con él”, contó sobre Ezequiel, y amplió su mirada sobre Agustín. “Es chico, está muy motivado y nosotros tratamos de llevarlo paso a paso”, relató, convencido de que el crecimiento también se construye fuera de la cancha.

Ezequiel, en cambio, encara el Seven con una lógica más competitiva. Acostumbrado al rugby de 15 y en pleno proceso de adaptación al seven, no negocia la intensidad ni siquiera cuando el rival sea el más chico de su familia. “Se le juega como a cualquier rival, no por ser mi hermano tiene que haber piedad”, afirmó, dejando en claro que el rigor del formato y el nivel del torneo no permiten concesiones. “Hay que demostrarle lo que es el Seven”, narró, entre risas, pero con tono firme.

PALAU. Los dos hermanos mayores son compañeros de equipo y no quieren perder la apuesta con Agustín.

Agustín, el menor de los tres, transita el desafío con entusiasmo y ansiedad. Será su primer Seven de Tafí y también su primera experiencia enfrentando a rivales mayores. “Estoy muy ansioso, pero quiero jugarlo como sea”, contó. Lejos de achicarse, asumió el cruce como una motivación extra. “Si me toca enfrentarlos, les quiero ganar. No les tengo miedo”, aseguró, respaldado por el acompañamiento familiar. “Mis viejos están muy contentos por los tres y seguro van a estar ahí en Tafí”, narró.

La historia se completa con una apuesta familiar. El asado del cierre quedó atado al resultado del Seven: si Palau se consagra, Agustín será el único responsable de pagar, cocinar y lavar, sin socios ni excusas. En cambio, si Stella Artois da el golpe, el menor de los López Staneff pasará de rival a beneficiado, con Bruno y Ezequiel obligados a hacerse cargo de la cuenta. Un condimento extra que, en Tafí del Valle, promete estirarse mucho más allá del último partido.