“Los controles no sólo se mantendrán, sino que se intensificarán. Lo hacemos por dos razones: evitar que se registren nuevas tragedias y hacer respetar la veda, que sigue vigente”, sostuvo Joaquín Girvau, jefe de Policía.

Desde hace varios días, en grupos de WhatsApp y en redes sociales, pescadores denunciaron y se quejaron por los controles que realizaban efectivos provinciales en distintos ríos tucumanos. Los aficionados a esta actividad también polemizaron. Por un lado, se encolumnaron quienes sostenían que se trataba de un exceso. Por el otro, aquellos que cuestionaban a quienes no respetaban la reglamentación y ponían en riesgo sus propias vidas al ingresar a los lechos, pese a que estaban crecidos.

“Estamos teniendo mucho trabajo. En menos de dos semanas rescatamos cuatro cuerpos y estamos buscando un quinto”, sostuvo el comisario Carlos Álvarez, jefe de la Policía Lacustre. “Los ríos tucumanos están al máximo de su capacidad y es una imprudencia ingresar a ellos en estas condiciones, no sólo a pescar, sino para realizar cualquier actividad”, señaló el funcionario, que encabeza un operativo en el que se busca a un joven desaparecido en El Cercado, Monteros.

En ese procedimiento participaron efectivos policiales, bomberos voluntarios y de la fuerza, además de empleados municipales y comunales. “Es importante encontrar el cuerpo de esa persona para llevarle paz a su familia. Pero quienes vamos a los ríos debemos reflexionar: por una imprudencia nuestra podemos generar todo este movimiento, sin tener en cuenta que esos recursos podrían estar destinados a ayudar a los damnificados por las inundaciones”, opinó Fernando Reartez.

En los últimos días se registraron casos que movilizaron a distintas localidades de la provincia. Por ejemplo, el rescate de dos adolescentes del río Salí, mientras que su padre no pudo salvarse. También se viralizó un video en el que se observa el cuerpo de una persona arrastrado por las aguas del mismo río, en la zona de Los Romano, Leales.

“Hay sectores del Salí que avanzaron sobre los montes por la cantidad de agua que llevan. Hasta el más experimentado puede ser vencido por la naturaleza”, expresó Girvau. “Además, no es necesario que llueva: los diques están al máximo nivel y, al abrirse sus compuertas, también se generan crecientes”, agregó.

Hay un denominador común en los casos: la mayoría de las personas que murieron ahogadas fueron arrastradas mientras pescaban. Algunos quedaron atrapados por repentinos remolinos cuando arrastraban redes y otros fueron sorprendidos por crecientes inesperadas.

Respeto

“A los ríos hay que respetarlos. En cualquier momento te sorprende una creciente y fuiste. No recuerdo un enero tan lluvioso, con ríos con tanta agua”, indicó Julio Ramírez, pescador de más de 60 años. “El problema es que la gente no mide los peligros y después termina lamentando una tragedia”, añadió.

Todos los veranos se presenta el mismo problema. Las autoridades prohíben la pesca en los ríos desde diciembre hasta febrero para permitir la reproducción de las distintas especies. El ciclo comienza con la temporada de lluvias, cuando aumenta el caudal y permite a los peces remontar los lechos. “La gente sabe eso y se desespera. Ante la primera tormenta, salen con redes o cañas y empiezan a capturar peces, generando un daño muy grave”, comentó Luis García.

En estos momentos, la veda sólo alcanza a las especies de río (sábalos, bagres, tarariras, bogas y dorados). La pesca sí está permitida en El Cadillal, La Angostura -donde, tras superar un conflicto, volvieron a brindarse los servicios- y Escaba. “Está bien que controlen, pero no sólo a los pescadores con caña. Los rederos son furtivos. Me gustaría que actúen del mismo modo con el joven que se arrojó desde un puente al río Loro, que estaba muy crecido”, pidió Gonzalo Rivadeneira.

Un peligro

El jefe de Policía reconoció que en los últimos días se incrementó la presencia de efectivos en los caminos más transitados por pescadores que intentan llegar al Salí o a sus afluentes. “El problema es serio. Los ríos están al máximo caudal y es una gran irresponsabilidad ingresar a sus lechos. Tienen que entender que están poniendo en riesgo sus vidas”, destacó Girvau.

Santiago del Estero anunció oficialmente que el sábado levantará la veda que rige en todo su territorio (se informa por separado). Esa posibilidad fue rápidamente descartada por funcionarios del área de Producción de la Provincia. “No hay ninguna intención de tomar una medida de estas características hasta marzo”, dijo un vocero.

Girvau aclaró que la Policía desplegará efectivos en distintos sectores de la provincia. “Estamos habilitados únicamente a secuestrar los elementos de pesca. Pero, si no cumplen con las órdenes o se resisten a los operativos, serán aprehendidos y puestos a disposición de la Justicia”, advirtió. “No queremos atropellar a nadie. Hay una norma vigente y, además, buscamos concientizar sobre los peligros que implica el nivel de agua que tienen hoy los ríos”, finalizó.