- ¿Se sabe dónde y cuando la mataron?
Sobre el lugar aún no está claro. En un principio se dijo que el crimen podría haberse registrado en una vivienda de Frías Silva al 1.300, pero no se descarta que haya ocurrido en otro inmueble de Santo Domingo al 1.100. Al primer domicilio se supo que se dirigía Érika Antonella Álvarez para reunirse con Felipe “El Militar” Sosa. En el otro, durante los allanamientos, se encontró una piola similar a la que habría sido utilizada para atar el cadáver y bolsas de consorcio parecidas a las que se usaron para ocultar el cuerpo. Tampoco está determinado el día del crimen. Los peritos indicaron que podría haberse cometido entre el miércoles 7 y el jueves 8.
- ¿En qué se trasladó el cuerpo?
- Ese es otro de los interrogantes que se plantean los investigadores. En un principio sospechan que el traslado se habría realizado en una camioneta. Hasta el momento, los pesquisas secuestraron más de media docena de vehículos de ese tipo que pertenecen a las empresas de seguridad del acusado. Sin embargo, también señalaron que podría haberse utilizado una VW Amarok que un empleado trasladó a Buenos Aires por pedido del imputado el día posterior al crimen. Ese vehículo fue secuestrado en la localidad de Pilar.
- ¿Se tomaron muestras biológicas?
- Sí. Justamente hoy el perito del Ministerio Público Fiscal informaría si las muestras recolectadas son aptas para realizar una pericia genética.
- ¿Que pasó con el celular de Érika?
- Nunca apareció. Sin embargo, por pedido del querellante Carlos Garmendia, y a través de una herramienta tecnológica, se supo que se podría recuperar información del dispositivo. Según confiaron fuentes judiciales, el estudio se iniciará el lunes.
- ¿Qué pueden encontrar los investigadores?
Aún no se sabe con certeza. No obstante, los familiares señalaron que la joven tenía la costumbre de registrar todo lo que hacía. Mensajes escritos, audios, fotografías y videos podrían resultar claves para esclarecer el caso.
- ¿Qué pasó con los celulares secuestrados?
- Lo único que trascendió es que se inició el análisis de uno de los dos celulares secuestrados al acusado, el que presuntamente utilizaba con fines laborales. El dispositivo no pudo ser desbloqueado porque se ingresó un PIN incorrecto. Los primeros defensores que lo asistieron se comprometieron a hacerlo, pero no se informó si cumplieron antes de ser apartados por Sosa.
- ¿Podría haber más personas implicadas?
- Todo indicaría que sí. Los familiares reconocieron que Érika se reunía con Sosa para mantener encuentros sexuales con terceras personas. Sin embargo, hasta el momento no se confirmó si hubo un encuentro de ese tipo el día del crimen. De comprobarse la participación de otras personas, los investigadores deberán establecer si tuvieron algún rol en la muerte o si ayudaron a encubrirla..
- ¿Cuál es el estado civil del “Militar”?
- Está divorciado, pero mantiene una relación con Justina Gordillo, empleada judicial que trabaja bajo la órbita de la Corte Suprema de Justicia. Pese a la feria judicial, sus compañeros se mostraron sorprendidos por la detención de su pareja. La describieron como una persona de perfil bajo y sin antecedentes conflictivos.
- ¿Sosa habría recibido colaboración?
- No hay certezas sobre este punto. Los investigadores creen que podría haber recibido información que le permitió mantenerse prófugo durante algunos días en Buenos Aires.
- ¿Se trató de un crimen narco?
- Esa pregunta será respondida cuando se sepa el móvil del crimen. Sí surgieron varias líneas vinculadas al narcotráfico, que no estarían siendo investigadas. No trascendió si el Ministerio Público abrió un expediente en la fiscalía de Narcomenudeo. Sí se confirmó que la Justicia Federal no recibió información al respecto.