Aunque el 17 de febrero es la fecha marcada para el inicio de un nuevo ciclo, el tiempo previo al Año Nuevo Chino no debe subestimarse. Las vísperas al arranque del Año del Caballo de Fuego son tan definitivas como un nuevo período en el calendario. La especialista en el zodíaco chino, Ludovica Squirru, señaló cuál es la actitud que debemos adoptar para “ser jinetes del Caballo de Fuego”.

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Quedan apenas dos semanas hasta el comienzo oficial de este período, uno de los tiempos más fuertes y potentes del zodíaco oriental, que se repite solo cada 60 años. Todo este lapso previo, sin embargo, no es uno intrascendente. La autora precisó que la víspera es un momento de profunda preparación energética para el nuevo ciclo y quienes quieran domar el nuevo año deberán alinearse a los movimientos de los astros.

Cómo alinearse a la energpia del Caballo de Fuego en la víspera del nuevo año

La pitonisa explicó que para esta ocasión previa primero “hay que vaciarse”. Para ser jinetes de la energía ulterior es necesario despojarse de todo aquello que pesa hasta el 17 de febrero. Squirru aseguró que para el zoológico humano esto implica limpiar los espacios y clarificar la mente, prestar atención a todo aquello que puede molestar como una mochila cargada.

La segunda advertencia de la astróloga en esta alineación y balanceo cósmico es profundizar. Para ella, eliminar el “spam” mental no es una cuestión superficial: para soltar el peso que incomoda es fundamental realizar un cambio real que no es “cosmético sino “interno”.

La limpieza y la introspección también deben venir acompañadas de un interés genuino por los demás. No solo debemos ocuparnos de lo que nos sucede, sino dejar que la energía fluya entre nuestro ser y los otros, porque allí es cuando mejor transita, cuando nos abrimos a quienes nos rodean.

Por último, entre los “deberes” de preparación para el nuevo ciclo, la pitonisa indicó que también es necesario visualizar, proyectarnos entre la energía que queremos sea parte de nuestras vidas. Son los pequeños proyectos los que pueden arrancarnos una sonrisa y ponernos en sintonía con el cosmos. Para balancearnos hasta la llegada del Caballo de Fuego es fundamental ponernos al día con las tareas, ya que, como detalla la experta, “la energía del caballo no espera”.