Las freidoras de aire se consolidaron como el electrodoméstico indispensable en los hogares argentinos gracias a su eficiencia en tiempo y ahorro energético. Sin embargo, diversos modelos de estos dispositivos despertaron alarmas durante los últimos meses debido a fallas de seguridad críticas que provocaron accidentes domésticos de gravedad.
Guía para comprar una freidora de aire: los 15 mejores modelos según expertosEste sistema de cocción destaca por lograr texturas crujientes con un uso mínimo de grasa, ofreciendo una alternativa más sana que el método tradicional. A pesar de sus beneficios nutricionales, los recientes desperfectos técnicos motivaron pedidos formales para retirar del mercado una marca específica, debido a errores de fabricación que representan un riesgo real para los usuarios.
¿Qué puede pasar en mi casa si tengo una freidora de aire?
A pesar de su comodidad, las llamadas “airfryer” esconden un riesgo potencial: el sobrecalentamiento. Numerosos consumidores denunciaron que sus freidoras de aire se sobrecalientan de manera peligrosa, causando quemaduras y, en algunos casos, iniciando pequeños incendios en sus hogares.
Esta situación llevó a la retirada masiva de productos en el mercado, especialmente de las marcas Insignia y Magic Chef en España. En marzo de 2024, más de 280.000 unidades de la marca Insignia fueron retiradas debido a un defecto en los cables internos que provocaba un sobrecalentamiento extremo, y en enero del mismo año, la marca Magic Chef se vio obligada a retirar del mercado más de 11.000 unidades por problemas similares, demostrando que este no es un caso aislado.
Estos incidentes subrayan la importancia de seguir las instrucciones de uso y estar al tanto de cualquier aviso de seguridad. Al elegir una freidora de aire, es recomendable investigar sobre la marca y los modelos, asegurando que sean seguras.
Consejos para un uso seguro de las freidoras de aire
- Leer atentamente el manual de instrucciones: cada modelo tiene características específicas y recomendaciones de uso.
- Verificar que no haya daños: controlar que el cable, el enchufe y la carcasa estén en perfectas condiciones.
- Ubicar la freidora en un lugar seguro: colocar sobre una superficie plana y estable, lejos de fuentes de calor y materiales inflamables.
- Nunca sumergir en agua: limpiar con un paño húmedo y detergente suave.
- Controlar la cocción: vigilar la freidora mientras está en funcionamiento.
- No sobrecargarla: dejar espacio suficiente entre los alimentos para que el aire circule libremente.
- Utilizar utensilios de cocina adecuados: evitar los utensilios metálicos, ya que pueden rayar la superficie antiadherente.
- Desconectar de la corriente cuando no esté en uso: para evitar accidentes y prolongar la vida útil del aparato.