El idilio entre Cristiano Ronaldo y el proyecto futbolístico de Arabia Saudita parece haber llegado a un punto de no retorno. A sus 41 años, el atacante portugués ha pasado de ser el embajador principal de la liga a protagonizar una "huelga de partidos" que mantiene en vilo al Al Nassr. La tensión escaló este viernes cuando la Saudi Pro League decidió romper el silencio con un mensaje directo y sin precedentes, dejando claro que las jerarquías individuales no están por encima de la estructura institucional del certamen.

El origen del conflicto: favoritismos y fichajes

El malestar del futbolista radica en su percepción de un trato desigual por parte del Fondo de Inversión Pública (PIF). Según el entorno del jugador, Ronaldo sostiene que las políticas económicas de la liga han beneficiado desproporcionadamente a sus rivales, citando como ejemplo la reciente llegada de Karim Benzema al Al Hilal. Esta situación habría motivado su negativa a participar en compromisos clave, incluido el trascendental duelo de esta tarde frente al Al Ittihad. Pese a no presentar lesiones ni problemas con el cuerpo técnico de Jorge Jesús, el portugués ha optado por la inacción como medida de presión para exigir cambios en la gestión de contrataciones.

La respuesta oficial

La organización de la liga árabe no tardó en reaccionar con un comunicado que busca ratificar la independencia de cada entidad dentro de un marco financiero común. En el texto, se subraya que el éxito del proyecto saudí no depende de las decisiones de un solo hombre, por más peso que este tenga en la historia del deporte.

"Ningún individuo, por más importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club. Las decisiones sobre contratación, gasto y estrategia recaen en las juntas directivas bajo un marco de sostenibilidad y equilibrio competitivo que se aplica por igual en toda la liga", sentenció la organización en el documento difundido por medios internacionales.

Un contrato millonario ante un futuro incierto

Aunque el vínculo contractual de CR7 se extiende hasta junio de 2027 con un salario astronómico de 237 millones de dólares por temporada, su continuidad hoy es una incógnita. Desde su desembarco en 2023, el "Bicho" ha mantenido una vigencia asombrosa con 117 goles en 133 partidos, cifras que lo llevaron a alcanzar los 961 tantos oficiales en su carrera profesional. Sin embargo, su actual disconformidad con las altas esferas del fútbol saudí amenaza con empañar el tramo final de su paso por el Golfo, justo cuando su equipo más lo necesita para pelear la cima del campeonato.