LA PAZ, Bolivia.- Tras una ruptura de 18 años, Bolivia busca reponer “a la brevedad” sus embajadores en Estados Unidos, mientras que afianza sus vínculos comerciales con China, su principal financista bilateral, dijo el canciller boliviano Fernando Aramayo.
En 2008, el entonces presidente Evo Morales expulsó al embajador norteamericano de su país, a quien acusó de complotar contra su gobierno. Washington respondió en el mismo tono.
Durante dos décadas de socialismo, con los gobernantes Morales y Luis Arce, el país andino estrechó lazos con China, Rusia, Venezuela y Cuba.
El gobierno del centroderechista Rodrigo Paz, que asumió el poder en noviembre del año pasado, se propone reformular su política exterior y recuperar sus relaciones con las potencias occidentales.
Aramayo estuvo esta semana en Washington, en busca de ese objetivo. Se reunió el miércoles con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jueves con el subsecretario de Estado, Christopher Landau.
“Naturalmente hemos abordado el tema del restablecimiento de embajadores” y “la idea es que concretemos esa tarea a la brevedad posible”, dijo Aramayo desde la capital estadounidense, en una entrevista virtual.
El jueves, la oficina del subsecretario Landau señaló en un comunicado que el encuentro “reafirmó el compromiso de Estados Unidos con una sólida asociación” con el país sudamericano.
Cercanías
Sin embargo, el gobierno de Paz no desdeña sus relaciones con China, el principal rival económico de la administración Trump.
El gigante asiático es el principal acreedor bilateral de la deuda externa boliviana, con 1.240 millones de dólares invertidos principalmente en carreteras e infraestructuras mineras.
“Con China tenemos también una conversación en temas comerciales, en intercambios culturales (...). No ha habido ni interrupción, ni ruptura de relaciones”, dijo Aramayo.
El canciller consideró que el contexto internacional demanda a Bolivia a “conversar con todos”. “No hay que plantear el diálogo en un sentido dicotómico”, agregó.
Detuvieron al ex presidente de Bolivia Luis Arce por una causa de corrupciónEl país altiplánico también buscará recuperar sus conexiones con su vecino Chile. Desde 1978 ambas naciones tampoco cuentan con embajadores, tras el fracaso de unas negociaciones para que Bolivia obtuviera un acceso soberano al mar.
Bolivia perdió su saluda a las costas en una guerra contra Chile en 1879 y desde entonces añora el mar.
“Tenemos toda la voluntad para hacerlo”, dijo. Aclaró, sin embargo, que el Estado no renunciará a su reclamo histórico por una salida al Oceáno Pacífico.
El canciller viajó semanas atrás a Santiago, donde se reunió con el gobierno saliente de Gabriel Boric y con el presidente electo José Antonio Kast, que asumirá las riendas en marzo.
Lejanías
Aramayo es uno de los hombres más cercanos al presidente Rodrigo Paz. Es jefe de su gabinete de ministros y tiene cercano conocimiento de los principales asuntos internos del país, como la situación del ex presidente Morales, que tiene causas judiciales en su contra.
El líder cocalero no ha tenido apariciones públicas desde el 8 de enero, el día en que un helicóptero con funcionarios de la agencia antinarcóticos estadounidense DEA sobrevoló el Trópico de Cochabamba, su bastión político.
“Créame que no es una prioridad en este momento saber en qué lugar se encuentra el señor Morales”, afirma el ministro boliviano. “Nuestra prioridad es hacer gestión pública, recuperar confianza, consolidar estabilidad económica”.
Los seguidores del ex gobernante socialista advierten que se mantiene a resguardo. Temen que sea capturado como el ex mandatario venezolano Nicolás Maduro con ayuda de Estados Unidos y se le imputen cargos de narcotráfico.
Sobre Morales pesa una orden de detención desde 2024 por un caso de trata de una menor, con la que habría tenido una hija mientras era presidente. Él rechaza los cargos.