La ausencia todavía duele y el resultado terminó de agrandar el ruido. Con la serie de Copa Davis ya definida y la derrota consumada ante Corea del Sur, la palabra de Francisco Cerúndolo volvió a tomar fuerza.
El número uno del tenis argentino había hablado el sábado, antes de que se jugara el último punto en Busan, pero sus declaraciones quedaron atravesadas por lo que ocurrió después: Argentina perdió la eliminatoria y en septiembre deberá disputar un repechaje para no descender al Grupo Mundial I de la Copa Davis.
Cerúndolo eligió dar la cara en la previa del Argentina Open. Lo hizo sin esquivar el tema y con un mensaje que apuntó tanto a explicar su decisión como a asumir el impacto que genera cada movimiento suyo. “Hablamos con Javi (Frana) y fue una decisión tomada con mi equipo. Duele, no es algo que quiera ni que me guste, pero había que priorizar otras cosas”, explicó el tenista de 27 años, que venía de una gira exigente y debía preparar la temporada sudamericana.
El foco de las críticas estuvo puesto en su rol dentro del equipo. Por ranking y presente, su presencia aparecía como un factor determinante en una serie pareja. Cerúndolo no desconoció esa expectativa, pero dejó en claro que convivir con ella también es parte del camino. “Soy el número uno de Argentina y sé que me van a pegar. Cualquiera puede opinar, es gratis. Entiendo las críticas y también entiendo que todos quieran que los mejores estén”, señaló, con un tono sereno pero firme.
Lejos de desentenderse del grupo, remarcó que siguió la serie a la distancia y que el resultado le dolió como a cualquiera. “Me quedé hasta tarde viéndolos. Son mis pares, colegas y amigos. Siempre quiero que ganen como sea”, contó. En ese sentido, recordó que desde 2022 había estado presente en prácticamente todas las convocatorias y que esta fue una excepción condicionada por el calendario. “No es que esté contento por no haber ido. Me encanta jugar para Argentina”, insistió.
En Busan, el equipo dirigido por Javier Frana había arrancado con ilusión. Thiago Tirante ganó un partido maratónico ante Hyeon Chung y puso en ventaja a la Argentina, pero Marco Trungelliti no pudo sostener el envión frente a Soonwoo Kwon. El domingo, el desenlace fue adverso y la serie terminó inclinándose del lado local, dejando al conjunto argentino obligado a jugar un repechaje en septiembre, con rival y sede aún a confirmar.
Con el resultado ya consumado, las palabras de Cerúndolo adquieren otro peso. El propio jugador reconoció que la eliminación “duele” y aceptó que las opiniones forman parte del escenario. “Quedan los que tienen buena onda y los que no”, resumió. También dejó una puerta abierta hacia adelante: si vuelve a ser convocado, su intención es estar.