Tucumán de Gimnasia consiguió un triunfo inolvidable y se metió por primera vez en las semifinales de la Liga Argentina de vóley. En una noche cargada de emoción en el Polideportivo Municipal de Monteros, el equipo dirigido por Marcelo “Chato” Díaz derrotó 3-2 a Boca (había ganado 3-1 en la ida) y selló una clasificación histórica que quedará marcada entre los grandes hitos de la institución.
El conjunto tucumano afrontó un partido de máxima exigencia, con el clima propio de una serie de playoffs y ante un rival de jerarquía. Después de haberse impuesto en el primer duelo, los “Lobos” volvieron a mostrar carácter en un cruce cambiante, de trámite parejo y con un desenlace que mantuvo la tensión hasta la última pelota. La victoria no solo confirmó el gran momento del equipo, sino que además ratificó su capacidad para responder en escenarios de alta presión.
El desarrollo del encuentro reflejó esa paridad. Tucumán de Gimnasia comenzó mejor, con firmeza en los puntos decisivos, y logró quedarse con los dos primeros sets: 26-24 y 25-22. Cuando parecía encaminado hacia una definición más rápida, Boca reaccionó con autoridad. El “Xeneize” ajustó su ataque, elevó su efectividad y se llevó el tercer parcial por 25-21.
Luego, en otro cierre apretado, también ganó el cuarto set por 26-24 y estiró la definición al tie break.
En el desempate, la tensión se apoderó del estadio. Cada punto se jugó con intensidad y el margen de error fue mínimo. En ese contexto, el “Lobo” volvió a sostener la calma en el momento más delicado y terminó cerrando el parcial por 15-13 para desatar el festejo de su gente.
Lo que se viene para el "Lobo"
La clasificación representa un paso enorme para Tucumán de Gimnasia, que sigue construyendo una campaña memorable.
Ahora, el próximo desafío será todavía mayor: en semifinales lo espera Ciudad Vóley, un rival de peso frente al que buscará prolongar su sueño y seguir escribiendo una historia grande en el torneo.






















