El martes 28 de abril de 1992 la cancha de San Martín se llenó de fans del dúo sueco Roxette, integrado por Marie Fredriksson y Per Gessle. Se habían hecho conocidos en el mundo a partir de 1990 por la canción “Debió haber sido amor” (“It Must Have Been Love”), que apareció en la película “Mujer bonita”. Esa noche fueron 20.000 personas de Tucumán y del NOA a disfrutar del conjunto que en esos días arrasaba con su gira latinoamericana -250.000 personas los habían visto hasta entonces- e iniciaban su periplo argentino con la experiencia en la única ciudad pequeña en su gira 1992.
“¡Hello Tucumán!” gritó Marie a las 21.55 y el estadio estalló. Con un look total black –pantalón y remera ajustados- y cabello rubio cortado tipo punk, dijo después “Hola Tucumán, Argentina. Estamos felices de estar aquí”. Agregó en inglés: “hay mucha gente aquí. No queremos que nadie resulte herido. Tómenlo con calma ¿sí?”, y arrancó el tema “Sangre caliente” (”Hotblooded”). Los suecos se dieron con la sorpresa de que el público conocía sus temas; para el tercero, “Marchitándome como una flor” (“Fading Like a Flower”) la comunicación era total: encendedores encendidos y vinchas flúor balanceándose al compás de la melodía. Cuando llegó “Pasando el tiempo” (“Spending my Time”) la tribuna cantó íntegramente el tema y Marie acompañó con algunas frases y los brazos abiertos.
Antes del recital se vio al músico Juan Carlos Baglieto acomodando el escenario. Era uno de los productores de la gira. La jornada estuvo salpicada con pros y contras. La central de las contras fue que había unos 2.000 fans que querían colarse, que provocaron incidentes en los accesos de la calle Bolivia en la mitad del recital. Cuando se cerraron las puertas hubo una intensa pedrea. Dos policías salieron heridos. Al final los enardecidos fans forzaron los portones y consiguieron entrar. Hubo jovencitos y niños que resultaron golpeados.
Dentro del estadio el romance con el público seguía. Se desplegó un corazón gigante, que latía al ritmo de las canciones, y enormes globos de colores en el bis de “Joyride”. En un momento dado la cantante se puso la camiseta naranja de la selección provincial de rugby. Los organizadores dijeron que todos los europeos consideraban que Tucumán era la capital sudamericana del rugby.
Recuerdos fotográficos: La divertida magia de los Globetrotters en TucumánDespués de los bises, ella preguntó: “¿Quieren otra canción?” y entonó “Escucha a tu corazón” (“Listen to Your Heart”). Y antes antes de terminar el recital con “Perfect Day” se despidió: “Gracias por una tarde maravillosa. Buenas noches, hasta pronto”.
Al día siguiente, miércoles a la siesta, antes de partir, pidieron que los lleven a pasear a San Javier. Llegaron hasta El Corte. Un organizador dijo que “los impresionó la calidez de los tucumanos”.