escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsisDigital.com

La Cayetana, señora Victoria Villarruel -vicepresidenta de la Nación a cargo del Senado- destacó la presencia de los miembros del Poder Ejecutivo que ella, en efecto, ya no integra.
Después del palabrerío fundamentado del senador José Mayans, El Bielorruso, plagado de alusiones críticas hacia el Gobierno de Consultores del Panelista, los ilustres aparecieron en el balcón, con viento triunfal, para la aprobación de la Ley estéticamente mezquina “de Modernización Laboral”.
La Repostera Prodigiosa, señora Karina, cabeza de la delegación. Creadora de la sentencia memorable que bajó línea a los legisladores.
“Nuestras leyes primero se votan y después se leen”.

El cierre de la Peronista Originaria

La Cayetana fue melancólicamente amable con el Peronista Originario Diego Santilli, El Bermellón.
Fuerte cuadro de la estación Larreta, transformado en libertario transitoriamente terminal.
El Bermellón miraba hacia abajo, como el Premier Adorni y los emblemáticos Menem, el Tío Lule y el sobrino Martín, predispuestos todos a disfrutar del cierre de la Peronista Originaria, señora Patricia, Montonera del Bien.
La estética de la ley mezquina iba a ser previsiblemente aprobada.
42 a 30. Felicitaciones.
Ahora solo falta que lleguen los inversores. Y que se gesten “los puestos de trabajo”.

El sendero de la tobillera

Era imposible imaginar a La Doctora presa en un departamento opaco de Monserrat, su nuevo “lugar en el mundo”.
La “causa Cuadernos”, inspirada en patologías reales, es solo el anticipo de la continuidad mediática del tormento.
Falta aún la ofensiva por Hotesur, o el Acuerdo Ficticio con Irán que patrocinó, en efecto, el extinto Hugo Chávez.

Como es actualmente imposible imaginar con tobillera al fenomenal Panelista de Intratables.
O a la Repostera de la fábula inconcebible del 3 por ciento.
Por la acumulación de causas los hermanitos ingresaron en el sendero oblicuo que conduce hacia la tobillera.
A la resonancia del tuit equivocado que facilitó el “negoción” de la Cripto Libra, o a la lengua larga del funcionario menor caído en desgracia por las cometas imperdonables en el ANDIS, se les suma la proeza administrativa del asesor inteligente que dejó un tendal de acreedores en Estados Unidos.
El patriota sorprendió con la meritoria renuncia. Aunque planifica reivindicarse con la ilusión de ganar, junto al Panelista, el Premio Nobel de Economía, por el invento genial del delirio que resuelve los litigios universales.

La insuficiencia del RIMI

Tiempo del monólogo del Panelista.
Líder unánime de la derecha extendida, lo tiene a Mauricio, el Ángel Exterminador, totalmente abducido por un plato volador, pero aún no del todo entregado.
Es replicado apenas por la derecha clerical de La Cayetana, aportante autorizada del autoritario «voto-seguridad» que el Panelista trata explícitamente de soplarlo.
El secreto objetivo consiste en colmar de militares uniformados el ministerio de Defensa.
Como insistir obstinadamente con la causa perdida de la batalla cultural.
Con la reforma estética de la “Modernización Laboral” en la mochila, se le acumula -con mayor intensidad que los logros- la cosecha inagotable de expectativas.

A pasear entonces en el avión adquirido por el Poeta Impopular.
A ir y volver por el cruce del océano, acompañado de la protectora hermana Repostera, con Virgencita Caputo y el presentable Canciller Quirno que tiene como superior instrumento el inglés perfecto.
Mientras tanto aguardan el desembarco espiritual de los inversores reticentes que suelen anunciarse para el límite del relato.

Los patriotas intentan atraer con entusiasmo a los grandes inversores con el encanto fiscal del RIGI, aunque agregan, de pronto, la insuficiencia del RIMI, para tentar a los apostadores medianos y pequeños que nunca se distinguieron por poner, en efecto, monedas en el horizonte.