Presente en la mayoría de los botiquines, el agua oxigenada suele asociarse casi exclusivamente con la limpieza y desinfección de heridas leves. Sin embargo, este producto accesible y económico tiene propiedades que permiten aprovecharlo en múltiples situaciones cotidianas, tanto en el cuidado personal como en distintas tareas domésticas.

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Desde aclarar el cabello de manera gradual hasta ayudar a recuperar el blanco de ciertas prendas, su versatilidad la convierte en un recurso útil más allá del ámbito medicinal. Con un uso adecuado, puede transformarse en una herramienta práctica para resolver pequeñas necesidades diarias y optimizar la rutina del hogar.

Agua oxigenada: cuáles son sus componentes y por qué se utiliza en medicina

El agua oxigenada, conocida en el ámbito científico como peróxido de hidrógeno, es una sustancia química compuesta por agua (H₂O) y un átomo adicional de oxígeno, lo que da como resultado la fórmula H₂O₂. Se caracteriza por su capacidad de liberar oxígeno cuando entra en contacto con ciertos tejidos o materiales orgánicos.

Esa liberación de oxígeno explica su uso tradicional en medicina. Cuando se aplica sobre una herida, el peróxido de hidrógeno produce una efervescencia visible: son burbujas que se generan al descomponerse en agua y oxígeno. Este proceso ayuda a remover restos de suciedad y microorganismos presentes en la superficie, lo que contribuye a la limpieza inicial de lesiones leves.

En el ámbito sanitario, se emplea principalmente como antiséptico tópico para desinfectar pequeñas heridas, cortes superficiales o raspaduras. Su acción oxidante actúa sobre bacterias y otros patógenos, reduciendo temporalmente la carga microbiana. Sin embargo, los especialistas advierten que no debe utilizarse de manera reiterada en heridas profundas, ya que su efecto también puede dañar células sanas y retrasar la cicatrización.

Además de su aplicación en primeros auxilios, el peróxido de hidrógeno se utiliza en concentraciones específicas para la desinfección de instrumental médico y superficies hospitalarias, debido a su eficacia contra bacterias, virus y algunos hongos. Su versatilidad, bajo costo y disponibilidad explican por qué sigue siendo un producto habitual tanto en botiquines domésticos como en entornos clínicos.

Cinco usos del agua oxigenada que pocos conocen: desde aclarar el pelo hasta limpiar la ropa blanca

Limpiar ropa blanca: es ideal para manchas de sudor, vino o sangre. Basta con aplicarla, frotar un poco, dejarla actuar y enjuagar. 

Limpiar la heladera: gracias a su acción desinfectante va genial para limpiar los compartimentos y eliminar así posibles gérmenes o malos olores. Para ello, se puede colocar un poco de agua oxigenada con pulverizador y rociarla sobre la superficie que quieras desinfectar. Frotar con un estropajo y aclarar muy bien para eliminar los restos de producto.

Desinfectar el inodro: también sirve para desinfectar el inodoro. Se puede utilizar como cualquier limpiador. El primer paso es aplicar, luego frotar con la escobilla, dejar actuar media hora y enjuagar.

Desinfectar trapos: en un recipiente añadir agua oxigenada y agua caliente a partes iguales. Sumergir el trapo y dejarlo ahí durante una hora, al sacarlo se puede observar cómo el agua quedó sucia. 

Eliminar las manchas del colchón: antes de limpiar el colchón, aplicar agua oxigenada y frotarmuy bien para que se vayan todas las manchas. Es un truco muy efectivo, según los especialistas en limpieza.