En el presupuesto de cualquier hogar destinado al supermercado siempre existe un margen de mejora, por pequeño que sea. Aunque se trata de un gasto indispensable en el que no se debe escatimar en calidad, eso no significa que no pueda optimizarse. Con una buena organización y siguiendo algunas recomendaciones estratégicas, el ahorro en la cesta de la compra a final de mes puede ser significativo.
Volvió el ahorro en combustibles: el paso a paso para recuperar hasta $60.000 con Banco NaciónEl banco BBVA desarrolló una serie de consejos para ahorrar en el hogar.
Consejos para ahorrar en la cesta de la compra
1. Planifica los menús de la semana.
Al estructurar tus comidas con antelación, comprarás únicamente lo necesario para cocinar. Además, esto te permitirá identificar mejores ofertas al tener margen de maniobra para elegir productos durante varios días.
2. Fíjate un presupuesto de gasto coherente.
Establece una cantidad de dinero semanal destinada exclusivamente al supermercado. El objetivo no es restringir productos necesarios para una dieta saludable, sino mantener una disciplina financiera que facilite la planificación.
3. El poder de la red.
Antes de salir de casa, revisa en internet los folletos digitales de los supermercados cercanos. De este modo, sabrás anticipadamente dónde te conviene comprar para reducir costos.
4. Almacena todo lo que puedas.
Si cuentas con despensa o espacio suficiente, aprovecha las promociones de volumen. Ofertas como el ‘3x2’ o el ‘segundo artículo a mitad de precio’ permiten un ahorro significativo a largo plazo en productos no perecederos.
5. Compra en distintos supermercados.
Analiza qué productos destacan por su precio o promociones en los diferentes locales de tu zona. Aunque esto requiera invertir más tiempo, reducirá tus gastos totales. Asimismo, las tiendas especializadas suelen ofrecer mejor precio y calidad en frutas, charcutería o pescado, sumado al asesoramiento experto de sus dependientes.
6. Haz una lista de la compra en familia.
Adopta el hábito de reunirte con tus seres queridos una vez a la semana para anotar los productos necesarios. Esto no solo mejora la eficiencia del gasto, sino que ayuda a planificar mejor las necesidades de todos los miembros del hogar.
7. Productos de temporada y compra a granel.
Los alimentos de temporada, especialmente frutas y verduras, son más económicos y están en su punto óptimo de consumo. Por otra parte, comprar a granel suele ser más barato que adquirir productos envasados o en bandejas, permitiéndote además llevar solo la cantidad exacta que vas a utilizar.
8. Fecha de caducidad cercana.
Aprovecha los descuentos en productos cuya fecha de vencimiento está próxima si planeas consumirlos pronto. Es común que muchas tiendas reduzcan los precios de frescos a última hora de la tarde, por lo que identificar estos momentos puede generar un ahorro importante.
9. El congelador, un gran aliado.
Comprar grandes cantidades suele ser más económico. Adquiere carne o pescado en formatos familiares y almacénalos en porciones en el congelador. Esta técnica funciona igual de bien con ciertas verduras u hortalizas listas para conservar.
10. Haz la compra… pero después de comer.
Acudir al supermercado con el estómago lleno evita la compra impulsiva de "tentaciones" innecesarias como dulces o bollería. Sustituir estos productos por opciones más sanas y económicas, como fruta o yogures, ayuda tanto a la salud como al bolsillo.
11. Aprovecha los planes de fidelización.
Analiza las tarjetas de fidelidad, bonos y descuentos especiales que ofrecen las distintas cadenas. Evalúa si te compensa adherirte a estos programas para maximizar el beneficio económico en tus compras habituales.