Alejandro Crespo tiene 50 años y desde 2016 es el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna), organización que representa a los 920 empleados despedidos por el cierre de la fábrica Fate y que promete permanecer dentro de la planta ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, hasta conseguir una solución.
De pertenencia el denominado “sindicalismo clasista”, Crespo revalidó el año pasado su poder al ganar las elecciones gremiales y tuvo un pico de exposición muy fuerte en septiembre de 2022, cuando lideró una toma en el Ministerio de Trabajo que derivó en un freno de la producción de neumáticos en las tres principales fábricas del país: Fate, Bridgestone y Pirelli.
Esta mañana, durante las primeras protestas en la fábrica que anunció su cierre, Crespo fue detenido y luego liberado. La policía bonaerense lo retuvo por “turbación de la propiedad”, por haber cortado un alambrado para ingresar a la planta, junto a otros 15 empleados. “Estamos ante una situación intolerable. Se harán todas las acciones para que se reabra esta fábrica porque tenemos las condiciones para hacerlo. Este es un holding que tiene la espalda para arreglar el problema. Hay accidentes en la ruta todo el tiempo porque se importa cualquier neumático", dijo el jefe gremial desde la fábrica.
Militante del Partido Obrero, Crespo desbancó del poder en el Sutna a Pedro Wasiejko hace casi una década. Wasiejko, un gremialista enrolado en la CTA, estuvo al frente del sindicato casi 17 años y fue el número dos de Hugo Yasky. Presidió hasta el año pasado Astillero Río Santiago, pero renunció e intentó recuperar el poder en el gremio del neumático en las elecciones de 2025: no pudo con Crespo, que volvió a ganar con su “Lista Negra”, que lleva el lema “Clasista, antiburocrática y de lucha”.
El líder del gremio del neumático, que luego del mediodía encabezará una asamblea en Fate, niega haber desafiado alguna vez al dueño de la firma (y de Aluar), Javier Madanes Quintanilla, con transformar la empresa de neumáticos en una cooperativa. “No es nuestra idea y tampoco la del resto de los compañeros que integran el consejo directivo del Sutna”, aseguró a La Nación en septiembre de 2017, cuando cerró una paritaria que selló una suba de 27% y dejó a su gremio como el segundo que mejor acuerdo logró en el sector privado ese año, solo detrás de los aceiteros.
El jefe del Sutna tiene una especial inclinación hacia Fate, empresa a la que entró en 2004 y en la que inició su carrera como sindicalista. Su gremio tiene unos 5000 afiliados. Crespo habla con naturalidad de “la patronal”, para referirse a los empresarios, y de “la burocracia”, para referirse a los gremios peronistas de la CGT. Participa de las marchas y actos de la izquierda, en los que en ocasiones es orador, como en algunas movilizaciones por el 1º de Mayo.
En septiembre de 2022, Crespo protagonizó otro conflicto de gran exposición e impacto, cuando lideró una toma del por entonces Ministerio de Trabajo y acampó dentro de la sede, en la avenida Callao al 100. Por ese conflicto, Bridgestone, Fate y Pirelli frenaron su producción durante días.
La pulseada que encaró Crespo en 2022 era por el aumento de un 200% del pago extra por trabajar el fin de semana y por la revisión de la paritaria de 2021. El régimen laboral es de siete días de trabajo de corrido y dos de descanso. El gremio exigía un pago doble para los sábados y domingos. Ese conflicto se resolvió con un aumento de 63% en cuotas y un bono de 100.000 pesos luego de más de una semana de protesta. Crespo anunció el acuerdo con un video que grabó dentro de la sede ministerial.
El secretario general del Sutna comulga con los dirigentes Néstor Pitrola y Juan Ferro, ambos del Partido Obrero. Mantiene, además, lazos con otros gremios díscolos, como el Suteba de La Matanza, cuya líder es Romina Del Plá (que se opone al liderazgo de Roberto Baradel), los delegados de la Línea 60 de colectivos o del ramal Sarmiento (que se oponen a las conducciones nacionales de la UTA y la Unión Ferroviaria, respectivamente).