Una era ha terminado en Atlético, pero otra está a punto de empezar. Tras la derrota sufrida frente a Belgrano, la CD se movió rápido y decidió destituir a Hugo Colace de su cargo como entrenador. Fue una decisión tan importante como contundente, y se dio dentro del vestuario visitante del “Gigante de Alberdi”, minutos después de finalizada la conferencia de prensa del DT.

Sin embargo, la gestión no termina ahí. Ahora, el objetivo de la cúpula dirigencial del “Decano” no dilatar demasiado la elección de un nuevo director técnico que pueda hacerse cargo del equipo cuanto antes y que pueda debutar el martes frente a Racing en el Monumental. Mientras tanto, el entrenador de la Reserva, Ramiro González, estará al frente del plantel profesional de manera interina.

La noticia sorprendió a propios y extraños. No tanto desde lo futbolístico; sino por la manera en la que se dio la salida de Colace. En la conferencia de prensa post-partido frente al “Pirata”, el DT no había dado señales de despedida. Por el contrario, hasta había analizado al próximo rival, había proyectado la semana de entrenamientos y hasta había apuntado los errores a corregir.

EN CARPETA. Orsi y Gómez dejaron un buen recuerdo entre los dirigentes del "Decano".

En zona mixta algo similar había sucedido con Nicolás Laméndola. El volante había asegurado que la relación entre el DT y los jugadores era sólida y que el plantel estaba fuerte desde lo anímico. Ninguno de los protagonistas esperaba que ese fuera el último partido del ciclo. Por eso, cuando la noticia estalló, durante las primeras horas del miércoles, cayó como una bomba en el seno de la delegación que emprendía el regreso a nuestra provincia.

“El golpe es duro y hay que buscar rápido una solución. Lamentablemente, el hilo siempre se corta por lo más fino; y en este caso, la salida de Colace era inevitable”, le dijo a LA_GACETA un allegado a la dirigencia. Incluso, se supo que la dirigencia le ofreció a Colace seguir ligado al club desde otro rol, pero el ahora ex entrenador pidió unos días para pensarlo.

La decisión de la CD fue ejecutiva, aunque no implicaba tener cerrado al sucesor. Mario Leito, presidente del club, y Martín García, tesorero de la institución, viajaron ayer a Buenos Aires y se reunieron con Miguel Abbondándolo, titular de la secretaría técnica,  para evaluar a los candidatos.

COTIZADO. De Felippe viene de hacer un gran trabajo con Central Córdoba de Santiago, a quien sacó campeón de la Copa Argentina en 2024.

La danza de nombres es incesante en 25 de Mayo y Chile

“Nos llegaron miles de carpetas. Pero no queremos apresurarnos para no errar”, confió la misma fuente consultada. Según trascendió, la lista de nombres ofrecidos contiene apellidos de renombre como Sebastián Battaglia, Martín Palermo y Cristian “Kily” González; otros con pasado reciente en el club como Omar De Felippe y la dupla Sergio Gómez-Favio Orsi, algunos que buscan reinsertarse en el fútbol argentino como Gustavo Álvarez o Gustavo Munúa y otros que buscan ganarse un lugar en Primera: Leandro Gracián, Alejandro Orfila o Cristian Fabbiani.

“Queremos que el nuevo entrenador esté en el banco de suplentes para el partido contra Racing. Pero vamos a analizar bien cada una de las posibilidades”, explicó otro vocero de la CD.

El primer filtro es el económico. Atlético busca un técnico que esté libre, sin equipo y que pueda llegar sin costo de salida para así cuidar las finanzas del club. Por otro lado, desde lo deportivo, el la idea es buscar un perfil pragmático, ese famoso “sacapuntos” que sepa manejar un plantel golpeado por la falta de resultados y al que le urge empezar a sumar para alejarse del fondo de los promedios.

En ese sentido, la búsqueda se alinea con la frase que Ricardo Zielinski le dijo a los dirigentes “decanos” cuando tenía el timón celeste y blanco: “Para quedarte en Primera tenés que sacar el 50% de los puntos”.

Desde que Atlético llegó a la máxima categoría, allá por 2015, sólo “Ruso” logró superar ese porcentaje. Sin embargo, Orsi y Gómez estuvieron cerca de acercarse a esa barrera. Por ese motivo, en 25 de Mayo y Chile no ven con malos ojos un posible regreso.

Claro, la dupla recién quedó libre tras un paso tortuoso por Newell’s, y eso parece jugar en contra. Mientras tanto, De Felippe, otro de los que tiene buen consenso, aseguró que nadie de Atlético se contactó con él ni su entorno.

Tranquilidad, pese a que el escenario apremia

“Hay que esperar un poco. Todo se dio muy rápido”, pidieron desde 25 de Mayo y Chile. Eso sí; el nuevo entrenador, además del urgente debut contra la “Academia”, deberá trabajar a contrarreloj con un equipo afectado por la derrota y el cambio repentino de entrenador.

Tras el debut contra el equipo de Gustavo Costas, el nuevo técnico tendrá una buena noticia: por la suspensión del fútbol argentino en el fin de semana del 7 y 8 de marzo, no deberá visitar a River ahí nomás y tendrá tiempo para poder insertar su idea.

Así las cosas, Atlético mueve rápido sus piezas. Cierra una etapa y abre otra con urgencia. La misión es clara: dejar atrás la inestabilidad y reencontrarse con la versión competitiva que sus hinchas reclaman desde hace tiempo. El margen de error se achica y el calendario no concede treguas.

En un torneo en el que la regularidad es oro y los promedios no perdonan, cada punto empieza a pesar como una final. La dirigencia lo sabe y por eso apostó por un golpe de timón inmediato, Ahora deberá acertar en la elección para que el cambio no sea solamente un volantazo, sino el inicio real de una reconstrucción deportiva que le devuelva al “Decano” solidez, confianza y resultados.