La victoria de Rosario Central en el clásico rosarino volvió a tener un protagonista excluyente: Ángel Di María. En el estadio Marcelo Bielsa, el Canalla se impuso 2-0 sobre Newell's Old Boys por la fecha 8 del Torneo Apertura 2026 y estiró una racha que ya es tendencia en la ciudad.
El partido fue cerrado en el primer tiempo, con mucha fricción, reiteradas infracciones y pocas situaciones claras. Newell’s tuvo la más nítida a los 11 minutos, cuando Walter Núñez estrelló un remate en el palo. Central respondió con presión alta y pelotas detenidas, pero sin eficacia. El clásico se jugaba más con tensión que con claridad.
El quiebre llegó en el arranque del complemento. A los 5 minutos, tras un centro pasado de Julián Fernández, la pelota quedó suelta en el área y Di María no perdonó: zurdazo cruzado y 1-0. El dato que magnifica el gol es el contexto físico. El campeón del mundo arrastraba una molestia en el aductor izquierdo desde el inicio, no ejecutó las pelotas paradas y fue reemplazado cinco minutos después por precaución. Aun condicionado, resolvió el partido con jerarquía.
El segundo tanto llegó a los 35 del complemento. Enzo Copetti, recién ingresado, capitalizó una acción dentro del área y sentenció el 2-0 definitivo. A esa altura, Central ya controlaba el ritmo, gestionaba la ventaja y administraba la ansiedad del local.
El equipo dirigido por Jorge Almirón consolidó una supremacía reciente en el clásico: nueve triunfos en los últimos 12 enfrentamientos y una estadística que pesa en el Parque Independencia, donde la Lepra no logra imponerse desde 2008. Además, Di María volvió a marcarle a Newell’s, como ya lo había hecho en el Gigante de Arroyito tras su regreso al club.