Roberto Luis Gómez fue el único acusado por el crimen de Paulina Lebbos en el segundo juicio que se realizó por el caso. Después de un año de debate, salió sonriendo. Fue el único de los cinco imputados que no recibió una condena debido al beneficio de la duda. Sin embargo, durante la audiencia surgieron indicios en contra de otros cuatro sospechosos.
El electricista y técnico de electrodomésticos fue acusado porque introdujo un chip en el celular de la joven. “Siempre esperé esta oportunidad para poder demostrarle a todos que esto es injusto. Y me gustaría que sepan por todo lo que he pasado. Siento que he sido secuestrado por la Justicia”, declaró en el juicio. “No recuerdo cómo fue la transacción que realicé para adquirir el celular. Tampoco me acuerdo dónde lo adquirí, ni siquiera si ese negocio sigue funcionando. En esos tiempos era muy común que se compraran así los aparatos usados. Sí sé que se lo compré a un tal Carlos David Sánchez”, añadió Gómez.
Un derrotero para identificar a los posibles autores del crimen de Paulina LebbosEl acusado, en su declaración realizada el 14 de febrero de 2018, también indicó que el 26 de febrero había participado de una fiesta que le organizaron a su abuela, pese a que había cumplido años dos semanas antes. Además, reconoció que trabajaba con su padre en un taller ubicado a una cuadra del departamento de Virginia Mercado, amiga de Paulina. “No la conocí y jamás tuve contacto con ella”, señaló. También negó haber tenido algún vínculo con las personas que aparecen mencionadas en la línea narco.
“Hijos del poder”
El tribunal, integrado por Carlos Caramuti, Dante Ibáñez y Rafael Macoritto, en febrero de 2019, terminó absolviéndolo por el beneficio de la duda, pero pidió que fueran investigados por el crimen Esteban Gómez, hermano del absuelto; Ernesto Atim, conocido de los Gómez; César Soto, pareja de Paulina; y Sergio Kaleñuk, uno de los que aparecían mencionados en la línea conocida como los “hijos del poder”.
Caso Paulina Lebbos: el cuarto juicio será el de las pruebas indiciariasLa Corte Suprema de Justicia de la provincia dejó firme la sentencia del tribunal a días de que prescribiera la causa. El fiscal Carlos Sale congeló los tiempos procesales anunciándoles a los señalados que los investigaría por el caso. Sin embargo, al analizar los nuevos indicios, sólo decidió procesar a Soto y a Kaleñuk, que comenzarán a ser enjuiciados dentro de una semana.
Es tan complejo este caso que hasta se podría haber producido una insólita situación. Después de haber entrado en vigencia el nuevo Código Procesal Penal, la Corte resolvió que todas las causas que tuvieran como imputados a menores de edad debían tramitarse conforme a lo establecido por el nuevo digesto. Esteban Gómez no había cumplido 18 años cuando se registró el crimen de Paulina. Si Sale lo hubiera imputado, la resolución del caso podría haber tenido otro final.