Varios Jaldos fueron a la Legislatura para cumplir con la ceremonia de apertura de un nuevo período de sesiones legislativas.
Hubo un Jaldo cancilleresco que, apenas comenzó la sesión, pidió que se duerman los misiles que ponen en vilo a nada menos que la vida. Casi inmediatamente éste le dio la palabra al Jaldo dialoguista que, antes del pronunciamiento de los organismos internacionales, les marcó el camino del diálogo para llegar a la paz. Este Jaldo se tomó un descanso para escuchar a los otros y volvió casi sobre el cierre de esta alocución.
Es que el Jaldo dialoguista tiene otro apellido (Jaldei) y suele ponerse peluca para marcar otra identidad. Recordó que desde esa posición le ha permitido encontrar el camino que pone a Tucumán primero. Y lo dijo con otro tono de voz, sin la cadencia natural del resto del discurso. Con esto respondió a las críticas internas del peronismo.
El peronismo respaldó a Jaldo y aceptó el debate por la reforma electoralDe esta manera trató de justificar algunas conductas que tanto dolor de cabeza -y explicaciones- le ha provocado. Precisamente, el Jaldo dialoguista se sostiene en las tareas de otros, por eso intervino el Jaldo agradecido. Desparramó “muchas gracias” por doquier pero específicamente a aquellos que pusieron la cara para defender a aquel Jaldo dialoguista. Le agradeció a las senadoras Sandra Mendoza y Beatriz Avila y al diputado Javier Noguera al igual que a los demás que levantaron la mano las veces que el mandatario se los pidió. Tanto como el mensaje explícito tronó el mensaje implícito. Ese fue directo para Juan Manzur y para Pablo Yedlin y Carlos Cisneros. Como si esos agradecimientos y menciones hubieran trazado la línea de los amigos y de los enemigos internos.
El egoísta
Como si fuera parte del mismo equipo tomó la palabra el Jaldo egoísta. Éste habló varias veces. Específicamente al destacar cada una de las tareas realizadas con las que el titular del Poder Ejecutivo quería presumir. Habló de “esta gestión” y aclaró que “otras gestiones” no se ocuparon. Cada vez que hizo estas referencias -y fueron varias- apareció el fantasma de Juan Manzur. A él, en primer término, fueron dirigidos estos dardos.
Jaldo y la "banda gubernamental": pocos anuncios, dardos a Milei y el adiós a la reforma electoralEl Jaldo boxeador nunca bajó la guardia. Desde el centro del ring no le llevó el apunte al dialoguista y se preocupó de tirar golpes a la Nación todas las veces que pudo. Se preocupó especialmente de dejar en claro que durante 2026 va a faltar plata pero que esa carencia tiene que ver con las deudas que aún tiene pendiente el Gobierno nacional. El golpe más duro fue con las deudas que tiene a través del PAMI y aprovechó la oportunidad para saludar a los jubilados desde el centro del ring. El dialoguista con el boxeador van a caminar juntos toda vez que el mandatario llegue a las cercanías de la Casa Rosada. Seguramente, más de un tropezón van a tener, más aún cuando se vayan acercando los calores electores de 2027.
Cambio de tono
De pronto cambió el tono y el Jaldo gobernador le dio la palabra al Jaldo político. Tal vez el que más seguro y mejor se lleva con Osvaldo Jaldo. “Hay quienes creían que no iba a hablar de la reforma política”, comenzó diciendo y se metió en el tema. Recordó que así como 2025 fue el que tuvo como centro la obra pública, este 2026 va a ser el de la consolidación institucional, sugirió. Con las habilidades que le enseñó el Jaldo equilibrista advirtió que se harán las reformas y los cambios que indique la Legislatura, pero también defendió el sistema electoral tucumano tratando de hacer entender que era tan eficiente como el que impuso la Nación el año pasado.
Todos estos Jaldo salieron a la cancha en el primer día de marzo poniendo en marcha la actividad institucional de la Provincia. El más prudente evitó hablar sobre el Poder Judicial, se limitó a los saludos. Trató de mostrar sus músculos al referirse a la cuestión educativa y a la relación con el gremio mayoritario. Y, por último, siempre buscó dejar en claro que será un año difícil, sin plata.
Orden fiscal, respaldo político y deudas: tres miradas que desmenuzan el discurso de JaldoLa apertura de sesiones no son sólo palabras. También tiene gestos. Una de las protagonistas centrales de la mañana en la Legislatura fue la banda gubernamental. se movió varias veces y hasta incomodó al gobernador. En un momento fue la preocupación central del secretario de la Cámara Claudio Pérez, quien varias veces volvió a colocarla y ajustarla sobre el hombro del titular del Poder Ejecutivo. “Es difícil conseguirla; más difícil es mantenerla”, se sinceró el gobernador en un momento de su mensaje. Ahí apareció el Jaldo más sincero.