Rusia estaría proporcionando a Irán información de inteligencia sobre objetivos para atacar a las fuerzas de Estados Unidos en Medio Oriente. El dato, revelado por el diario The Washington Post a partir de fuentes oficiales, marca el primer indicio de que otro adversario relevante de Washington participa, aunque sea de manera indirecta, en la guerra en curso.

De acuerdo con tres funcionarios familiarizados con reportes de inteligencia, Moscú habría facilitado a Teherán la ubicación de activos militares estadounidenses en la región, entre ellos buques de guerra y aeronaves.

La asistencia, que no había sido informada previamente, sugiere que el conflicto, que se expande rápidamente, podría involucrar a uno de los principales competidores de Estados Unidos en materia nuclear y con una capacidad de inteligencia considerada excepcional.

Según las fuentes citadas por el Post, desde que comenzó la guerra el sábado Rusia ha entregado a Irán información sobre la localización de unidades militares estadounidenses. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema.

“Parece que es un esfuerzo bastante amplio”, afirmó una de las personas consultadas.

Analistas consultados por Clarín señalaron que la dimensión global que podría alcanzar el conflicto dependerá en gran medida del papel que adopten Rusia y China.

A su juicio, Moscú, que se encuentra militarmente comprometida en la guerra en Ucrania, difícilmente participe de manera directa en un enfrentamiento en Irán contra Estados Unidos. China, en cambio, apuesta a un escenario de estabilidad mientras Washington modifica el equilibrio geopolítico en la región.

Sin embargo, la contribución rusa en materia de inteligencia para atacar activos estadounidenses es considerada un factor relevante dentro del conflicto.

Irán, por su parte, ya ha colaborado con Rusia en la guerra en Ucrania mediante el envío de drones utilizados por el ejército ruso.

Silencio de Moscú

Siempre según el Washington Post, la Embajada de Rusia en Washington no respondió a un pedido de comentarios sobre la información publicada.

Moscú ha reclamado públicamente el fin de la guerra, a la que calificó como un “acto de agresión armada no provocado”, mientras continúa su propia invasión a Ucrania desde hace más de cuatro años.

El alcance real de la asistencia rusa a Irán en la identificación de objetivos no está del todo claro. Funcionarios citados por el Post indicaron además que la capacidad del ejército iraní para localizar fuerzas estadounidenses se ha deteriorado en menos de una semana desde el inicio de los combates.

El domingo, seis soldados estadounidenses murieron y varios más resultaron heridos tras un ataque con drones iraníes en Kuwait.

Desde el inicio del conflicto, Irán ha lanzado miles de drones de ataque de un solo uso y cientos de misiles contra posiciones militares, embajadas y también civiles estadounidenses.

En paralelo, la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel ya alcanzó más de 2.000 objetivos en territorio iraní, entre ellos instalaciones de misiles balísticos, activos navales y miembros del liderazgo del país.

“El régimen iraní está siendo absolutamente aplastado”, afirmó Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, aunque evitó referirse a la presunta asistencia rusa. “Su represalia con misiles balísticos disminuye cada día, su armada está siendo aniquilada, su capacidad de producción está siendo demolida y sus aliados apenas presentan batalla”, agregó.

Tanto la CIA como el Pentágono declinaron hacer comentarios al Washington Post sobre la información publicada.

Consultado esta semana acerca de su mensaje para Rusia y China, dos de los aliados más importantes de Irán, el secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth respondió que no tenía ninguno y sostuvo que “realmente no son un factor aquí”.