El parate del fútbol argentino terminó ofreciendo un margen inesperado para reflexionar puertas adentro. Con el calendario detenido, Andrés Yllana tuvo algunos días extra para analizar lo que dejó el último partido y empezar a pensar en el próximo desafío. Ahora, con la competencia nuevamente en el horizonte, la atención del cuerpo técnico está puesta en lo que será el duelo del domingo frente a Nueva Chicago en La Ciudadela, un duelo que obligará al DT “santo” a encontrar respuestas rápidas en la mitad de la cancha.
El desafío no aparece solamente por una cuestión de reemplazos. Las lesiones de Matías “Caco” García y Santiago Briñone (los futbolistas aún siguen en plena recuperación) obligan al entrenador a reorganizar el medio campo. Sin embargo, la preocupación no se limita a la disponibilidad de nombres. El empate frente a Deportivo Maipú dejó en evidencia que San Martín necesita mejorar su capacidad de generación, especialmente en ese sector del campo en el que se construye el ritmo del partido.
Durante buena parte de aquel encuentro, el “Santo” había mostrado dificultades para conectar pases y enlazar jugadas con claridad. Las líneas parecían separadas, el juego se volvió impreciso y la pelota circuló con más ansiedad que orden. El medio campo, que suele funcionar como el motor que impulsa cada ataque, perdió influencia en el desarrollo del partido y el equipo terminó dependiendo de impulsos individuales para sostenerse en competencia.
Recién en el complemento aparecieron las respuestas. Yllana movió el banco y encontró una reacción que modificó el desarrollo del encuentro. El ingreso de Kevin López aportó mayor claridad en la administración de la pelota y permitió que el equipo comenzara a enlazar pases con mayor criterio. A su lado, Lautaro Ovando se convirtió en el protagonista de la remontada con un doblete que permitió igualar el marcador en La Ciudadela y rescatar un punto que parecía escaparse.
Aquella reacción dejó una lectura clara para el cuerpo técnico: el equipo tiene recursos para modificar el desarrollo de un partido, pero todavía necesita consolidar una estructura de juego que le permita sostener la iniciativa desde el inicio. Con ese diagnóstico, Yllana comenzó a trabajar en posibles variantes para el próximo compromiso.
En ese sentido, una de las alternativas que aparece con mayor fuerza para ocupar el lugar de “Caco” García es Nicolás Castro, quien ya fue titular en el empate frente al conjunto mendocino. El volante ofrece dinámica y capacidad para asociarse en corto, características que podrían ayudar a mejorar la circulación del balón en la mitad de la cancha.
La principal incógnita, sin embargo, se encuentra en el puesto que dejó vacante Briñone, quien se dislocó el hombro izquierdo y será baja por al menos dos semanas.
En el último compromiso fue reemplazado por López, que respondió con un rendimiento convincente y dejó buenas sensaciones dentro del cuerpo técnico. Su capacidad para ordenar el juego y ofrecer una opción clara de pase podría darle la posibilidad de ganarse un lugar desde el inicio en el partido contra el “Torito” de Mataderos.
Si finalmente se confirma esa variante, López compartiría la mitad de la cancha con Laureano Rodríguez y Alan Cisnero, futbolista que viene mostrando un nivel sólido en los últimos partidos. Esa combinación podría ofrecer una mezcla interesante entre recuperación, circulación y equilibrio, tres aspectos que San Martín necesita fortalecer para encontrar mayor fluidez en su funcionamiento colectivo.
Otras opciones
De todos modos, el entrenador también maneja otras alternativas para ese sector del campo. Jorge Juárez, Agustín Graneros e incluso Aníbal Paz aparecen como opciones que podrían sumar minutos dependiendo de cómo evolucione la semana de entrenamientos y de las necesidades tácticas que surjan en la previa del partido.
En lo que respecta al resto de las posiciones, no se esperan grandes modificaciones. Todo indica que Lucas Diarte y Víctor Salazar continuarán ocupando los laterales, mientras que la dupla central se mantendría sin cambios para sostener la estructura defensiva del equipo.
En ataque, por su parte, Yllana volvería a apostar por Benjamín Borasi y Facundo Pons. El delantero todavía busca su primer gol con la camiseta del “Santo”, pero el cuerpo técnico sigue valorando su movilidad y su capacidad para generar espacios en la última línea rival.
Con el duelo frente a Nueva Chicago cada vez más cerca, el desafío para San Martín (y para su entrenador) será encontrar el equilibrio entre la reacción que mostró en el complemento frente a Deportivo Maipú y la necesidad de construir un funcionamiento más estable desde el inicio. Porque si algo dejó claro aquel partido es que el equipo tiene carácter para levantarse en la adversidad. Ahora el objetivo será diferente; lograr que esa intensidad aparezca desde el primer minuto y no cuando el partido ya exige una remontada.