La intensa seguidilla de tormentas que afecta a Tucumán mantiene en alerta a gran parte de la provincia, especialmente al sur, donde extensas zonas permanecen bajo el agua. El meteorólogo Cristofer Brito advirtió que la situación recuerda a lo ocurrido una década atrás, cuando lluvias extraordinarias provocaron inundaciones y complicaciones en distintas localidades.
Según explicó el especialista, el fenómeno responde a una acumulación inusual de precipitaciones. En lo que va del año ya se registraron entre 700 y 1.000 milímetros de lluvia, una cifra muy por encima de los valores habituales para esta época.
La situación se agravó en los últimos días: en apenas 48 horas cayeron alrededor de 250 milímetros, es decir, el doble de lo que suele llover durante todo el mes de marzo en condiciones normales.
“Son precipitaciones excesivas”, señaló Brito, al tiempo que remarcó que este volumen de agua en tan poco tiempo explica el desborde de ríos, anegamientos y las dificultades que atraviesan varias localidades del sur tucumano.
Los pronósticos, además, no son alentadores a corto plazo. El meteorólogo indicó que durante los próximos días continuarán las tormentas y lloviznas, aunque aclaró que no se esperan lluvias tan intensas como las registradas recientemente.
En cuanto a cuándo podría mejorar el tiempo, Brito explicó que el cambio llegaría recién hacia la segunda mitad del mes. “Posiblemente después del 18 o 19 de marzo ingrese un frente frío más seco, que podría poner fin —al menos por unos días— a esta racha de lluvias”, señaló.
Hasta entonces, las condiciones inestables seguirán dominando el panorama climático en Tucumán, mientras las autoridades y los vecinos permanecen atentos a la evolución de las precipitaciones.