En abril de 1937 el presidente Agustín P. Justo hizo una visita de tres días a Tucumán. Inauguró las obras del dique de Escaba, visitó El Cadillal y puso la piedra fundamental del nuevo templo de La Merced. En LA GACETA del viernes 16 se destacó la importancia de los dos diques, proyectados hacía tres décadas, y se destacó que “los desagües del oeste (eran) necesarios para poner a cubierto a una zona populosa de los peligros de inundaciones periódicas”. Se estimaba que Escaba (un proyecto que promovió el gobernador Ernesto Padilla a principio de siglo) se construiría primero. El Cadillal fue impulsado en 1903 por el gobernador Lucas Córdoba y se concretaría en 1965.

El paseo a Escaba insumió varias horas. El sábado salieron con el gobernador Miguel M. Campero en tren desde Tucumán a las 6 y luego desde Alberdi hicieron 14 kilómetros en auto hasta El Corralito y de allí a Marapa. Los recibieron escolares y vecinos con los pueblos embanderados. Desde allí subieron a caballo en zig zag por las laderas y las cornisas del cerro La Silleta hasta llegar a la cumbre a 1.110 m. Desde allí se veía al este Alberdi con su ingenio azucarero y al oeste “la cima dominadora e imponente del Nevado”. Descendieron al fondo de la quebrada de Escaba por cuyas murallas corría aprisionado el río Marapa y llegaron a la entrada del Valle donde ya había perforaciones para realizar el dique.

En la escuela nacional 190 de Escaba los recibió la comunidad y se acercó el alumno Oscar Correa. “Deseamos que se haga pronto el dique para que nuestros padres tengan trabajo”, le dijo. El Presidente le respondió: “Sí hijito, para eso hemos venido, para que se haga el dique”.

Recuerdos fotográficos: 1999. Revuelo de las autoridades por los niños rumanos que tocaban el acordeón en la peatonal

Tras el almuerzo se hizo una cabalgata por el codo de la quebrada, bordeando el Marapa o yendo por el lecho mismo del río. Después de tres horas llegaron a Los Laureles y de allí en auto hasta Alberdi, donde estaban estaban las bandas de música de la Provincia y de Aguilares; hubo disparos de bombas y evoluciones de aviones con carteles de bienvenida.

Fueron los actos que dieron comienzo oficial a las obras del dique de Escaba, que sería inaugurado en 1951.